jueves, 28 de agosto de 2014

Ahora. Sin pretextos



La Historia es fecunda en momentos en los que un pueblo, un grupo humano o una personalidad, han tenido en sus manos la posibilidad de cambiar el curso de los acontecimientos o de profundizar con éxito en lo que su esfuerzo, aunado con el azar de la coyuntura histórica, le ha ofrecido. Pero también son numerosas las veces que la indecisión, hija de tantos padres, ha abortado la culminación de la empresa con la que los dioses se han visto obligados a recompensar la lucha, la constancia, el sacrificio y la sed de justicia de tantos y tantas.

Aníbal, vencedor de los romanos en Cannas (216 a.C.), tuvo la posibilidad de entrar en Roma que, apenas sin defensas, hubiese sido para el cartaginés la prenda de su victoria definitiva en la guerra y un cambio total en el decurso histórico. El propio Tito Livio (59 a.C.-13 d.C.), historiador romano, reconoció que la indecisión del general victorioso, y su renuncia consiguiente a coronar su éxito, significaron una ocasión perdida. Años después, rehechos los ejércitos romanos, Escipión el Africano infringió a Aníbal en Zama (202 a. C.), la derrota que puso fin a la segunda guerra púnica y con ello al poder de Cartago.

Constituye objeto de reflexión entre historiadores conocer y explicar las razones que llenaron de dudas al cartaginés y le produjeron la consiguiente indecisión que al final supuso su derrota. No es descabellado suponer que se sintió preso de lo que hoy en día denominamos miedo escénico. Roma, la odiada y vencida Roma, estaba ahí, a un paso. Sin embargo, el odio había magnificado al adversario hasta los límites del respeto supersticioso. No podía ser posible que la realidad coincidiese con los deseos tan largamente alimentados por su padre, Amílcar. Le faltó ese punto de osadía genial que siglo y medio después exhibiera Julio César al decidirse a pasar el Rubicón.

La indecisión es un estado de padecimiento mental en el que los sentimientos, las dudas y las razones están fuertemente confrontados entre sí. Y ello, que constituye una experiencia dolorosa cuando el conflicto se circunscribe a lo estrictamente personal, se convierte en tragedia social si la indecisión afecta a fuerzas sociales y políticas a quienes los acontecimientos que por otra parte ellos han protagonizado, les otorgan la capacidad de explotar un triunfo. En éste último caso, el de la indecisión ante la asunción de las consecuencias de la propia obra, son dos las razones que, a mi juicio, los protagonistas deben considerar para acabar con la parálisis y la frustración derivada de ella. La primera no es otra que la conciencia de los sufrimientos, esfuerzos, luchas y anhelos de aquellos y aquellas que desde distintas opciones y visiones han originado la situación presente. Y la otra consiste en tener en cuenta la causa común. Una causa que desde instancias plurales y varias no es otra que el acabar con un estado de cosas injusto e hiriente y, además, tomar el protagonismo en el diseño, aplicación y desarrollo de una realidad alternativa.

Pudiera ser que la supuesta indecisión no fuera tal y la situación de aparente inacción obedeciera a cálculos sobre las posibilidades de acceder en solitario a una parcela de representación en los escenarios y ámbitos del hasta ayer adversario. En tal caso no están de más las palabras de Cervantes por boca del más universal de sus personajes. Dice D. Quijote:

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia y el esfuerzo para ser mejores sn ser perfectos; y sobre todo la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia donde quiera que estén.

Las elecciones del pasado 25 de Mayo han visualizado un hipotético y posible escenario político y social tenido por casi imposible hasta ahora, la fuerte pérdida de votos del bipartidismo. Recordemos la subida de IU, la consecución de escaño por parte de Primavera Europea (Equo, Compromís, Chunta Aragonesista y otros) y la irrupción fulgurante de Podemos. Las alarmas se encendieron ya que la traslación de esos resultados a unas elecciones generales, dibujaba el declive del sistema político de la segunda Restauración  Borbónica, la Transición. Porque, además, aquellos resultados venían precedidos por una serie de movilizaciones sociales y manifestaciones políticas de carácter alternativo y novedoso. Por primera vez, las urnas empezaban a adecuarse a la calle. La lucha política y social de una parte de la izquierda institucional se vio dimensionada a otros ámbitos de actitud crítica y analítica ejercidos básicamente en la cotidianeidad social. El 15-M, las Mareas, la Plataforma contra los desahucios, las acciones de los perjudicados por los fraudes bancarios, las marchas y campamentos por la dignidad, los permanentes posicionamientos de las organizaciones ecologistas contra las políticas de agresión al medio ambiente y la atmósfera de crispación ciudadana ante tanta corrupción, tuvieron su corolario en la jornada del 22-M. Una ocasión memorable que no sólo demostró la capacidad de autoorganización de la ciudadanía sino que mostró su voluntad de  volver a hacerlo con mayor fuerza, organización y alcance logístico.

Desvincular lo anterior de los resultados electorales constituiría una gravísima equivocación que tiraría por la borda tantas luchas y tantos sacrificios personales y colectivos. El conjunto social que poco a poco se ha ido concretando como base de su constitución en contrapoder de la mayoría, no puede autoamputarse de uno de sus dos instrumentos de avance en la construcción de la alternativa: la lucha social y la política; Y ambas con la mayor unidad posible. Lo contrario sería suicida.

A los tres meses de aquellas elecciones sus resultados y sobre todo sus enseñanzas, parecen olvidados. Tanto por unos como por otros. La incesante lista de casos de una corrupción que es la esencia del sistema, las vísperas electorales con sus nervios y pérdida de capacidad analítica junto con la campaña contra Podemos en particular y contra los portadores de propuestas alternativas en general, están generando una atmósfera de olvido. Y peor que eso, la pérdida de referencias y memoria. Pero volvamos al 25 de Mayo.

El bipartidismo es muchísimo más que el ejercicio del poder institucional por el PP, el PSOE y los apoyos, cuando interesan, de las fuerzas conservadoras nacionalistas. El bipartidismo es, esencialmente, el mecanismo político a través del cual el Poder ejerce su hegemonía. Dentro del espacio constituido por los intereses de ese Poder, están permitidos los debates, las confrontaciones partidarias, las declaraciones acres de unos contra otros y las especulaciones permanentes sobre cuál de los dos pilares del sistema va a ganar las próximas elecciones. Todo está permitido menos un par de cosas. La una es el cuestionamiento de los fundamentos del sistema. Es el caso de la llamada política de Estado: OTAN, UE. Troika, Reformas laborales, fiscalidad regresiva, inacción contra una corrupción de la que se participa o, sin ir más lejos, la reforma del artículo 135 de la Constitución; y así un largo etc. La otra prohibición estriba en que no haya otra fuerza política que aparezca como tercer sujeto político en igualdad con los otros dos. Y muchísimo menos si ese tercero o cuarto aparecen como alternativa parcial o total al sistema. La jauría mediática será implacable. Todo vale.

Por eso constituye un error seguir planteando desde la izquierda alianzas estratégicas con uno de los componentes del bipartidismo, el PSOE; es pedir peras al olmo. Otra cosa son  las coyunturas tácticas inmediatas y en cuestiones locales o generales que no afecten al núcleo duro del sistema o expliciten las diferencias y pugnas  entre los miembros del bipartito y en las cuales, la elección de alcaldes por ejemplo, se debe participar para avanzar y ganar posiciones socales y políticas. Quiero decir que intentar construir una alternativa al sistema teniendo como socio a un integrante del bipartito, no sólo es un error sino un caso de miopía culpable.

Como dije anteriormente las movilizaciones y posteriores elecciones europeas demostraron que el bipartidismo podía ser derrotado. Podía, pero nada más, Se abría una brecha en el muro otrora inaccesible e inexpugnable. El problema para la Alternativa es entrar, sustituir y ejercer con la mayoría ciudadana el protagonismo en el cambio. El bipartidismo sigue estando fuerte, el Poder ya ha diseñado, con la abdicación de Juan Carlos, una nueva reedición del pacto constitucional que intente protagonizar los siguientes decenios de la  vida económica, social, política y cultural española.. El Gobierno goza de los apoyos del Poder y se beneficia también de la “entente” con la otra columna política del sistema en las ya comentadas “políticas de Estado”. Puede rehacerse. Sin embargo carece de tres soportes fundamentales: credibilidad, legitimidad de ejercicio y tiempo. Sin embargo éste último soporte puede recuperarlo en la medida en que nosotr@s lo dilapidemos y no sepamos explotar el factor sorpresa. No obstante alguien puede preguntar ¿A quién te refieres cuando dices “nosotr@s”?

Nosotr@s somos l@s que priorizamos la aplicación de los DDHH por encima de cualquier otra consideración económica, social o política. Y junto a esos derechos priorizamos también los del planeta Tierra. Nosotr@s somos l@s que nos consideramos hart@s y asquead@s de tanta corrupción y de tanta injusticia social. Nosotr@s somos quienes estamos en permanente actitud de sumar fuerzas, aunar proyectos, coordinar luchas y sobre todo, nosotr@s somos l@s que trabajamos para que la mayoría social se erija en contrapoder democrático. Y si alguien demanda una visualización de siglas y nombres, nosotr@s somos, por una parte, los que dialogamos sobre el ¿Qué hacer? en Córdoba los días 7 y 8 de Marzo de este año: ATTAC, Equo Frente Cívico, IU, Podemos y Stop Deshaucios. Particularmente también considero de nostotr@s a las otras organizaciones, colectivos, plataformas y fuerzas sociales o políticas que, teniendo una ejecutoria de lucha, decidan dar el paso para constituirse en referente colectivo de la Alternativa. Y entre ellas, de manera destacada, a las que me he referido más arriba como confluyentes en el 22-M.

El Poder y su manifestación política, el bipartidismo, tienen un discurso con el que golpean una y otra vez a la opinión pública: Europa, la crisis, los mercados, la recuperación y el empleo, la primacía de lo privado sobre lo público, el “orden democrático”, etc. Bien es verdad que su discurso más rotundo lo constituyen los hechos consumados. Y si hay alguna distonía entre ellos, no es otra que el silencio sobre las corrupciones propias y la denuncia de las del otro u otros integrantes del sistema.

La historia nos enseña que en las confrontaciones sociales y políticas con voluntad de dirimir y superar una situación, la confrontación es total, a todos los niveles. Y si el adversario tiene un discurso, nosotr@s debemos oponerle otro. Si el adversario se refugia en las “leyes indiscutibles de la economía”, nosotr@s debemos ofrecer otra alternativa económica que palie y acabe con los destrozos de la economía oficial. Si ellos se refugian en los resultados electorales, nosotr@s debemos aglutinar a la mayoría social para que ella dirima el conflicto. Todo ello, claro está, si nosotr@s al sentirnos integrantes de esa mayoría queremos verla constituida en contrapoder.

Es urgente que nosotr@s nos sintamos ligados por algo más que las coincidencias en calles, concentraciones, protestas y acciones varias. Todo ese mundo, plural, vario y a veces disperso que somos, no puede seguir apareciendo como el catalizador del inconformismo y la acción cívica subsiguiente. Seguramente nos ganaremos simpatías, apoyos morales y complicidades. Pero se trata de superar eso transformándolo en adhesiones comprometidas con una propuesta que oponer al discurso oficial.

Creo que ha llegado el momento de que esa fuerza a la que he denominado nosotr@s se reconozca y la reconozcan por algo más que la unión de los disconformes. Nos falta una propuesta que, a mi juicio, se compone de tres partes: programa, discurso y lenguaje didáctico. Sé, porque es evidente que cada organización de todas las que nos vemos en las movilizaciones tiene propuestas, programas y discurso. La cuestión estriba en que cada uno de ellos se subsuma en uno común que sea la identificación del nostr@s más allá de la protesta. Un programa común que para nada suprima, margine u olvide al de cada uno. Un programa, mínimo común que la opinión pública comience a reconocer como la contrapropuesta capaz de aglutinar a la mayoría. Imaginemos que cada organización es capaz de compartir con las demás una partitura, una melodía. Esa partitura sonará, única, aunque interpretada por cada instrumento. Unidad y pluralidad.

Conozco muchas de nuestras propuestas y he llegado a la conclusión de que sería muy fácil elaborar 10, 15 o 20 puntos comunes que abordando las necesidades perentorias de la mayoría, concitase en torno a ellos las adhesiones e incorporaciones para construir una identidad que oponer al discurso oficial. Propuestas de aplicación inmediata, posible, generadoras de la necesidad evidente de otros pasos y otras medidas en el proceso de ir construyendo la Alternativa. Cada fuerza o colectivo podría exponer o defender sus propuestas pero priorizando la propuesta que constituye la identidad compartida. Se trata, en definitiva, de tener claro que un programa es mucho más que un listado de deseos.

En situaciones como ésta la importancia del programa común no puede hacer olvidar la necesidad de un discurso también común. Un discurso que para que sea fácilmente compartido debe ceñirse a las cuestiones éticas y morales que están pidiendo solución. El discurso de la ejemplaridad, la persecución implacable de la corrupción y de las prácticas atentatorias contra el erario público y las nuevas formas de hacer política forman parte de un discurso y de unas medidas que deben conformar el conjunto de valores de la mayoría, tanto en el poder como en la oposición. Y digo poder porque en mi universo mental no cabe la demanda de votos o apoyos para que alguien gire a la izquierda o a los cambios sociales; esa época por suerte ya acabó. Ahora se trata del poder para ejercerlo con la mayoría.

Y queda una última cuestión que no por ello es la menos importante. Muchas veces el lenguaje de consignas, quejas y agravios hace perder, por su agresividad y formulación esquemática, el interés, la curiosidad o la comprensión. La comunicación es extraordinariamente importante. Se trata de persuadir, convencer, explicar y hacer lo aparentemente difícil, cercano, accesible, compartido. Esta fase de la lucha debe significarse por la preeminencia de las razones que conduzcan a que la mayoría se constituya como tal.

¿Significa todo lo anterior que estoy proponiendo una candidatura electoral única? En el momento en que escribo estas líneas no lo veo probable. Otra cosa son los deseos y las esperanzas. Sin embargo, la ausencia, por ahora, de esa fase de conjunción electoral, no es óbice para la defensa común del discurso común en momentos puntuales, el que haya varias candidaturas; cada una de ellas puede presentarse como garantía de que el programa se va a aplicar  (además de los puntos específicos de cada uno) y de que se seguirá trabajando por la unidad a mayores niveles. Pudiera ser que ante la inmediatez de unas próximas elecciones parte del nosotr@s se organice entre sí y con amplia participación ciudadana con el objetivo de acceder a las instituciones para demostrar que hay otras formas de hacer política. Bienvenidas sean esas experiencias inmediatas. Sin embargo no conviene olvidar, para el futuro, la meta de conseguir una fuerza social cohesionada sin detrimento de su pluralidad.

A esa tarea debemos dedicar todos nuestros esfuerzos; la ocasión es propicia. La lucha debe continuar y así desembocar en otro 22-M,  también pacífico, con otros objetivos y otra estrategia que conduzca al cambio radical: social, político y de valores.


L@s que no participaremos en procesos electorales, por decisión firme, seguiremos trabajando por esa unidad y las formas en que social y políticamente  se manifieste. Desde esa opción hacemos un llamamiento para que lo que han representado el 22 de Marzo y el 25 de Mayo no sea flor de un día y pase a ser un dato más en la larga lista de las ocasiones perdidas.


Julio Anguita.-

miércoles, 27 de agosto de 2014

El golpe de Estado democrático del PP



La medida estrella que este verano han ido madurando los estrategas del partido del gobierno se llama cambio unilateral del sistema de elección a alcalde, la reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral para que en los ayuntamientos gobierne la lista más votada. Su regeneración democrática, que Ernesto Elkaizer, en funciones de tertuliano, tilda de degeneración democrática, consiste en la elección directa de alcalde y que éste sea simplemente el más votado de la población, y tienen el cinismo de apostillar que esa medida va a ser aplaudida por la ciudadanía.

Solo a un lerdo se le escapa que esta estrategia de trilero político que el PP va a imponer en solitario, tras haber lanzado sus globos sonda y no haber seducido al PSOE, no tiene otra meta que conservar el poder municipal del partido del gobierno que peligra tras los resultados de las últimas europeas y las encuestas del CIS con la irrupción de Podemos en la arena política. Con la extrapolación de los últimos resultados electorales al ámbito municipal, el partido de Mariano Rajoy perdería buena parte de las alcaldías que actualmente detentan.

A través de subterfugios democráticos—porque el PP sigue teniendo una mayoría suficiente en el parlamento, fruto del desencanto, que le permite esta maniobra y muchas otras, claramente antidemocráticas, leyes lesivas que torpedean las bases de nuestro sistema democrático basado en los acuerdos y en las mayorías en torno a programas mínimos—se iría al garete uno de los fundamentos: el sistema parlamentario que rige en los ayuntamientos y permite elegir a los alcaldes y es el mismo que se aplica en el ámbito autonómico y estatal. Legislandoad hoc, el partido de la derecha, que no tiene a nadie con quien pactar como no sea con el PSOE—y esa sería la inmolación del partido fundado por Pablo Iglesias—, pretende una reforma de las leyes electorales municipales que nadie nos asegura no extiendan al plano autonómico y estatal para seguir gobernando para ellos y sus intereses.

Ya sabemos la escasa vocación de servicio que tiene el PP hacia la ciudadanía, un partido que gobierna, incluso, en fraude flagrante con sus propios electores por el incumplimiento sistemático del programa político por el que fue elegido, el contrato, y que lo que los partidos, salvo excepciones,  lo que pretenden es la perpetuación en el poder y su sumisión a los poderes fácticos que los alimentan y para los que trabajan. Con tan burda medida de cambio de las leyes del juego a mitad del partido, a muy pocos meses de la próxima contienda electoral, Mariano Rajoy quiere evitar perder, entre otras, el ayuntamiento de la capital de España que simbolizaría su fracaso y su derrota. Laregeneración democrática del partido que más casos de corrupción alberga en su seno puede llevarnos al absurdo de que una derecha minoritaria gobierne consistorios mayoritariamente de izquierdas; a que, con un 34% de votos, el PP gobierne sobre un 66% de votantes que han optado por formaciones en las antípodas de su ideología conservadora.

Puestos a cambiarlo todo a su conveniencia, imagino que el PP eliminará también los plenos municipales,  ya que estos harán inviable el gobierno de los alcaldes electos bloqueando todas sus iniciativas, entre ellas los presupuestos, y eliminados los plenos podrán extrapolar su democrático sistema al conjunto del estado eliminando las funciones del parlamento nacional por la misma regla de tres.

Con el actual rodillo parlamentario en sus manos el partido en el poder sigue arrasando con los principios democráticos de este país que han sido válidos hasta que han sentido peligrar estos politicastros indignos las sillas bajo sus culos. Habrá que pararles los pies con todos nuestros medios, en las instituciones y en la calle, porque el PP, como bien dice Ernesto Elkaizer, lleva mucho tiempo degenerando la política y su última iniciativa es un golpe de estado democrático contra la democracia.


José Luis Muñoz. Socialismo 21

martes, 19 de agosto de 2014

EE UU lleva décadas preparándose para el fin de la sociedad

Borja Ventura | Yorokobu | 17/08/2014
Desde la Guerra Fría hasta hoy varios proyectos de investigación con financiación militar han buscado estudiar posibles alteraciones del orden social para poder cortarlas de raíz. Y nosotros aquí planteando el fin del bipartidismo…
¿Recuerdas ese capítulo de Los Simpson en el que la Tierra iba a estallar y el Gobierno de EE UU tenía un plan secreto de evacuación? Sí, ese en el que había dos cohetes, uno para los cerebros más privilegiados del planeta y otro para los peores artistas, este último directo hacia el Sol. La ficción siempre ha recreado, incluso con cierta sorna, que EE UU tiene planes para todo. Incluso para el fin del mundo.
En las películas aparece siempre ese fichero con un cuño de ‘Top Secret’ y un montón de folios clasificados en su interior. O ese sobre con instrucciones que lleva un sello de lacre y se autodestruye al poco rato. Pero la verdad es menos glamurosa que las películas de espías. Quizá haya protocolos de evacuación del planeta (vete tú a saber dónde, porque no hay mucho allá afuera donde elegir), o planes secretos en caso de plaga mundial o invasión extraterrestre. Lo que sí es seguro es que hay planes para un hipotético colapso de la civilización, pero son cualquier cosa menos discretos.
El fiasco del ‘Proyecto Camelot’
El Gobierno de EE UU empezó a interesarse por el colapso de la vida social tal y como la conocemos en la época de mayor riesgo militar que ha conocido nuestra era: la Guerra Fría. En la década de los 60 lanzó un proyecto de investigación con financiación del Departamento de Defensa orientada a estudiar, seguir, tipificar y analizar los movimientos disruptivos en la sociedad. Era la época del Ché Guevara, de Fidel Castro y de Latinoamérica como un tablero de ajedrez global con dictadores jaleados por la CIA para evitar que la URSS ganara influencia en la zona a través de gobiernos de izquierdas.
Entonces se fijaron en cinco países y en uno especialmente, que iban a usar como conejillo de indias: el Chile del conservador Eduardo Frei, elegido en 1964. El plan consistía en financiar las investigaciones de destacados académicos sociales en Latinoamérica que harían el papel de una especie de espías para EE UU sin saberlo: se les pagaba para investigar en qué condiciones y de qué manera podían producirse movimientos sociales que amenazaran el statu quo político, pero desconocían que el origen del dinero era militar y estadounidense, y tampoco sabían que los resultados de sus investigaciones serían materia reservada para la contrainsurgencia.
El experimento saltó por los aires cuando se enteraron y las consecuencias fueron temporalmente demoledoras: los investigadores latinos empezaron a mirar con desconfianza las becas y financiaciones norteamericanas, el proyecto acabó siendo repudiado… Y a Frei le sucedió en el poder Salvador Allende. El resto -cómo todo volvió por la senda que EE UU quería años después- es historia.
Tres décadas después se inició un proyecto de similares características, aunque algo más blanqueado: se trataba de un grupo de trabajo orientado a la inestabilidad políticaconocido por sus siglas PITF. Recabó información de los servicios de inteligencia desde mediados de los 50 y comenzó a elaborar investigaciones y estudios a mediados de los 90, describiendo cinco posibles escenarios de colapso -revoluciones, guerras étnicas, cambios de régimen contrarios a los intereses de EE UU, genocidios y crímenes de Estado-.
En sus inicios fue un proyecto más o menos abierto, con un enorme set de datos que acabó diciéndose que se había alterado y dañado y pasó a clasificarse, al menos en parte. Aquí se puede acceder a algunos de sus sets de datos públicos (previa inscripción).
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Un escenario incierto
Todo lo anterior encuentra explicación en varios principios. Primero, que EE UU es el dominador del tablero de juego mundial, y todo líder quiere conservar su dominio y vigila las posibles amenazas. Segundo, que en un contexto de permanente escalada bélica con confrontación no directa, como fue la Guerra Fría con la URSS, la información y la influencia eran las armas, y la propaganda y el espionaje, las pistolas. Tercero, el terrible precedente que condujo a la Guerra Fría: cómo la devastación alemana en la Primera Guerra Mundial propició que un líder mesiánico y populista pudiera transformar un país hundido en una temible maquinaria de guerra que a punto estuvo de conseguir la aniquilación aliada en Europa.
Esa amenaza, la de un movimiento antisocial, es la más temida por quien ha instaurado el sistema de vida del mundo actual.
En estas décadas han cambiado muchas cosas. Por ejemplo, una crisis económica sin precedentes desde el hundimiento del 29 ha recorrido el primer mundo y ha hecho que en algunos rincones surjan voces alternativas, diferentes, casi siempre populistas, y siempre preocupantes para el ‘establishment’: desde el Tea Party hasta Podemos, pasando por los ultras en varios países europeos o los antipolíticos como Beppe Grillo. Además, si en la Guerra Fría existieron los No-Alineados, ahora un grupo de países con enorme (e inestable) crecimiento económico y aún mayor peso demográfico se abren entre los resquicios del dominio estadounidense: Brasil, India o la propia China. Malos hay, como siempre: ayer Afganistán o Irak, hoy Siria o Corea del Norte, pero no son ni la Alemania nazi ni la URSS. Ahora los malos son más difíciles de controlar.
Los enemigos ahora están, para EE UU, en la convulsión social. Turquía, Ucrania, la Primavera Árabe o los movimientos antisistema son buenos ejemplos de lo que más miedo da al sistema.
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Minerva: estudiar para controlar
Así nació el Proyecto Minerva, que debe su nombre a la diosa griega de la sabiduría y la guerra, en una muy gráfica descripción de lo que es: una nueva iniciativa militar para estudiar desde las ciencias sociales qué tipo de movimientos pueden desestabilizar a la sociedad en el clima de convulsión actual para, llegado el caso, poder predecir o controlar estallidos violentos. Minervas hay muchas (desde un proyecto académicotambién estadounidense hasta una iniciativa andaluza), pero la del cuento de espías es solo una: esta.
Lo describen como un organismo de investigación cuyo foco se centra en cinco núcleos, como aquel Proyecto Camelot, solo que distintos: Irak, China, el terrorismo, el Islam y otros «eventos diversos». Para este año, cuyo encuentro tendrá lugar en septiembre, losobjetivos de investigación eran concretos. Uno, propagación de ideas y movimientos por el cambio; dos, modelos de resiliencia social y cambio; tres, teorías del poder; y cuatro, términos emergentes respecto a conflicto y seguridad.
Dicho así suena muy abstracto, pero el año pasado las líneas de investigación trazadasse concretaron en todo esto. Por destacar algunos trabajos elaborados, el foco está puesto en China y Asia (por algo Obama cambió la línea militar hacia Asia), así como en temáticas relativas a energía, el cambio climático y a los efectos de ambas cosas en el descontento social.
Algunos títulos de las investigaciones desarrolladas son tan elocuentes como La evolución de la revoluciónGlobalización oscura y formas emergentes de guerra oDesterrando amenazas complejas: los efectos de la asimetría, interdependencia y multipolaridad en la estrategia internacional. Da miedo echar un vistazo a un listado que bien podría ser una guía para adivinar guerras futuras.
Las críticas no se han hecho esperar: los investigadores sociales desconfían de que se apliquen métodos científicos bajo mando militar, porque sospechan que los fines de dichos estudios no serán pacíficos. Así lo expresaba por carta en 2008 el presidente de la Asociación de Antroplogía de EE UU, mostrando su rechazo a la iniciativa. Otros, ya en 2001 y en vista de los anteriores proyectos, ya planteaban en foros científicos si es legítimo y posible usar la investigación científica para predecir convulsiones sociales con fines militares. El título del artículo de Nature, ‘La bola de cristal del caos‘, era bastante elocuente.
El debate científico no acaba ahí, porque no parece una locura hablar de energía o clima como motivo de convulsión social, a la luz de diversos informes que se han ido filtrando y que apuntan hacia una posible situación no muy lejana en la que los cimientos de la sociedad se vinieran abajo.
El primero fue un informe de la ONU, centrado en el cambio climático, que alertaba de un inminente colapso de la civilización si no se solucionan las necesidades más básicas de la sociedad. Se trata de satisfacer demandas que hasta ahora han estado más o menos aseguradas en el primer mundo, pero cuya carestía podría, según los expertos, prender la mecha.
El caso más evidente parece el del agua potable. Hay voces que ya abogan por considerar un recurso imprescindible para la vida y menos numeroso de lo que se cree como una ‘commodity’. La carestía de agua puede suponer, según algunos, el motivo de guerras inminentes, como hasta ahora la gestión de recursos petrolíferos ha supuesto en Oriente o el nuevo colonialismo chino en África para controlar recursos naturales y explotaciones mineras.



También se centraba en esta idea una investigación publicada hace un par de años en Nature sobre que el mundo se acerca a un punto de no retorno en materia ambiental, que puede tener repercusiones en la gestión de las materias primas y, por tanto, en la estructura social de la humanidad como civilización. No son pocos los científicos que abogan por la teoría de que hay extinciones masivas cíclicas en el planeta, y que la próxima puede estar causada por nosotros mismos.
Hay mucha literatura científica con tintes apocalípticos, vinculando un supuestocolapso social o político a causas ambientales. Alguna real, y otra discutida, como un supuesto informe sufragado por una entidad de la NASA en la que se incidía en que la humanidad estaba condenada a corto plazo, algo que la propia NASA quiso matizar marcando distancias.
¿Qué sentido tiene todo esto?
El caso paradigmático del temor de EE UU ha sido durante años Al Qaeda: no era una guerra contra un país, ni contra una religión, sino «contra el terror». Al Qaeda no pertenece a un país, sino que es trasnacional; no responde a una religión, sino a una visión ultra dentro de un determinado culto; no se organiza con una jerarquía estable, con grandes bastiones o territorios que se pueden bloquear o atacar, sino que son ellos quienes atacan usando las propias redes del sistema, desde líneas de tren hasta aviones. La amenaza no es un país, sino un enemigo descentralizado y deslocalizado.
Incluso en esa situación de miedo EE UU sigue dominando, quizá incluso con más comodidad, operando en la sombra y espiando incluso a los aliados, hasta que su propia contrainsurgencia les traiciona, como pasó con Edward Snowden o Julian Assange. Pero también hay ‘peros’.
Ahora hay un gigante con pies de barro que le hace de acreedor y contrapeso en influencia, que es la -de momento- discreta China. Lo que antes fue Latinoamérica para EE UU ahora lo era medio mundo islámico: una suma de países con caudillos a los mandos, muchas veces apoyados indirectamente por EE UU, que completaba su control de la zona con su bastión militar en Israel y con el aliado económico saudí. Pero igual que los dictadores latinoamericanos cayeron, una oleada de inestabilidad sacudió el mundo árabe: la heterogenea Primavera Árabe visibilizó el poder de determinados movimientos civiles cuando triunfaron, o abrieron cruentas guerras en las que los islamistas han acabado reforzando posiciones cuando fracasaron. Y de nuevo, como pasó en Chile entonces, en Egipto, donde fue más icónica la revolución, el líder surgido de la reacción social acabó siendo depuesto nuevamente por un heredero del régimen anterior.
El poder de EE UU, por tanto, sigue existiendo, pero con un enemigo que ya no es tangible. Ya no hay imperios nazis, ni comunistas. Hay corrientes ciudadanas de descontento que pueden ser pacíficas, como el 15M, políticas, como los movimientos euroescépticos o el Tea Party, o en ocasiones religiosos, como los del mundo árabe. Y la respuesta de EE UU ha sido volver al punto de origen: investigación social para prevenir e intentar ganar las guerras del mañana.
 Foto: Wikimedia Commons

domingo, 17 de agosto de 2014

Los PePeros y la ley del embudo

De Guindos: "Los españoles tienen que notar que se reducen los impuestos"
El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha avanzado que el Gobierno prepara rebajas fiscales destinadas sobre todo a pymes, emprendedores y particulares, desde la premisa de que "los españoles tienen que notar que se reducen los impuestos".  Canarias7   15-08-14
Sr. De Guindos, usted  o está guindado en la nube o piensa que todos los trabajadores somos imbéciles; pues claro que notamos la bajada de impuestos, nos subieron en recibo de la basura el 100X100, -de seis a doce euros cada dos meses- (según municipios), y nos bajan las contribuciones (el IBI) siete euros al año. La verdad, con tanto ahorro ya los paraísos fiscales no nos admite más dinero.
¿Por qué no nos informa del porcentaje que no han subido en las tarifas de la luz, por qué no nos dice que tenemos la ADSL más cara de toda Europa, por qué se mueren los pacientes hacinados en la salas de URGENCIAS de los hospitales, cuantos medicamentos nos han quitado de la cartilla del seguro social, ... Cuantos corruptos hay en la cárcel ???

Usted si que nos va ayudar a emprender, pero el camino así al exilio, en cuanto a las PYMES, ya eso está reflejado en la película El Capital de Costa-Gavras; que bien, que arte tienen para explotar la mentira...

Reflexiones después de una asamblea



Un día de agosto, de agosto con solemnidad, el primer domingo a las 11 horas de la mañana, en un local situado en una de las esquinas más apartadas de nuestra ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, se celebró la XIII Asamblea Insular de PodemosComparecieron aproximadamente 400 personas. Ese dato y su sufrido contexto son de por sí sugerentes de la capacidad de movilización de Podemos.

En esta fase inicial de Podemos todo suscita muchas reflexiones. Por lo pronto nosotros queremos expresar algunas de ellas:

Primera.- No existe, ni ha existido nunca en Canarias una organización política tan profundamente democrática como Podemos. Trece asambleas en un plazo de poco más de cinco meses es algo elocuente. Asambleas, por otro lado, marcadamente horizontales y abiertas. Conviene adelantar esta reflexión y conviene asimismo tenerla presente a la hora de debatir sobre la democracia interna y su posible mejora. El tono del debate y el propio enfoque de este, resulta muy oxigenado si se desarrolla partiendo de aquel presupuesto.

Segunda.- No existe, ni ha existido, ni existirá organización política que prescinda de un nivel de coordinación entre sus partes y miembros, cuanto menos un partido engendrado por la lucha y concebido para la lucha transformadora de la sociedad. La coordinación es, por definición, sustancial a la organización que aspire al poder político, sin ella se podrá estar ante un club de discusión, una hermandad o una cofradía, en ningún caso ante esa organización política.

Tal vez ocurra que tras el debate sobre la coordinación, en alguno de los planteamientos, esté latiendo el deseo de revivir el 15M, pero ello no es Podemos por mucho que el 15M pueda ser un antecedente de notable significado. 15M y Podemos son dos creaciones históricas del movimiento por la democracia real que responden a momentos distintos en la maduración del mismo movimiento.

Puede suceder también, con mayor probabilidad, que tras ciertas posiciones reacias a la coordinación se encuentre un localismo que agota sus horizontes en las fronteras del municipio. Con esa perspectiva ven en Podemos una franquicia que es llave para abrir la puerta de acceso particular a los poderes locales. Por eso mismo perciben la coordinación/organización del conjunto de Podemos como una amenaza de control y una injerencia. Se equivocan de sitio.

Tercera.- Podemos es una organización que se plantea la conquista del poder político, ello implica, necesariamente, la elaboración de una estrategia y de una táctica que defina los objetivos y los medios para alcanzarlos. Eso presupone actividad política que vincule al conjunto. Como es natural la estrategia que implica la lucha por el poder para su transformación conforme a los intereses de las clases populares y de la democracia real tiene como vértice el poder político del estado, núcleo central del poder.

Sin esa estrategia y esa táctica que hacen de la organización un esfuerzo común, un conjunto coherente y operativo, estaríamos a merced, o bien de tendencias corporativistas, o bien de posiciones localistas, o bien de ambas a la vez. De ocurrir esto, la organización se disolvería en una suerte de taifas absolutamente impotente para la consecución de sus objetivos cardinales.

Cuarta.- Podemos, desde su proclamación, estableció las líneas rojas que le definen y distinguen en la estrategia y en la táctica. Sin duda planteamientos iniciales que necesariamente el movimiento social y político continuará elaborando y enriqueciendo.

Hasta las elecciones europeas Podemos agrupaba, con mucho, a varios millares de militantes en todo el estado. El acierto al interpretar y expresar los sentimientos y las aspiraciones de las clases y grupos sociales democráticos de la sociedad, transformó esa batalla electoral en una formidable impugnación del sistema en su conjunto. En este punto no está demás subrayar cómo la práctica ha desmentido a quienes subestiman la trascendencia de las contiendas electorales.

Tras aquellas elecciones, Podemos se convirtió, de súbito, en un gran agrupamiento político de masas. Se ha producido un fuerte viraje, de posiciones defensivas frente a las brutalidades del sistema se ha pasado a una fase ofensiva contra el sistema en sí. El escenario será el mismo pero son muy distintas, ahora, las escenas que se suceden para cambiarlo. En el cambio de tendencia Podemos ha desempañado un papel decisivo y se ha situado en la posición mas avanzada

Quinta.- La transformación de Podemos en una organización de masas y la forma en que se ha producido también comporta sus riesgos. De no fortalecer coordinación política y orgánica, la acción conjunta, Podemos puede sufrir tensiones disolventes que desdibujen sus señas de identidad, colapsen la iniciativa política como partido y paralicen su desarrollo orgánico. Habrá que prevenir entonces el riesgo de que Podemos se empantane en un agregado de mezquinas conveniencias gremiales, localistas y personales. Ese riesgo no solo existe, sino que hoy representa el riesgo principal, poner los medios para descartarlo es la cuestión.

Joaquín Sagaseta y Meri Pita

sábado, 16 de agosto de 2014

Descaro y contradicciones del Informe Canarias 2020 encargado por Coalición Canaria a profesores de las universidades canarias


Coalición Canaria ha hecho público un informe encargado a profesores de las dos universidades canarias y expertos, que propone a la formación nacionalista que sólo haga ligeros retoques en el sistema electoral, que fomente el uso de la bandera de las siete estrellas verdes, que cambie de nombre y que sus líderes no sean elegidos únicamente por su populismo.

Adjuntamos a continuación un resumen hecho desde una perspectiva ajena a la de los autores de este informe, atendiendo al interés que puede tener el conocer desde fuera cómo algunos de los expertos e intelectuales orgánicos de las Islas caracterizan los problemas de Canarias y qué propuestas hacen. Se trata de un informe encargado por y para CC y realizado por personas que provienen principalmente de las Universidades y del empresariado, cercanas a CC, o al PP y PSOE. Resulta muy significativo observar cómo (más allá del corta-y-pega y la hojarasca retórica) sus autores reconocen que siendo muy graves los problemas sociales, políticos, económicos y culturales de Canarias, no van a tener solución ni a corto ni a medio plazo, pese a lo cual insisten en mantener el statu quo actual, no dudando incluso en sugerir abiertamente medididas  que sólo benefician a las minorías de poder y, en particular, a la que se aglutinaalrededor de CC.

Es sorprendente el descaro de algunos párrafos: caso extremo el de la reforma electoral. Pero en general las contradicciones son muchas: no sólo entre lo que se dice y lo que se hace, sino también entre el reconocimiento del retroceso social de Canarias y la aceptación de que todo siga igual, con ligeros cambios. Tampoco carece de interés conocer la lista de autores y colaboradores.

Recordemos que este estudio servirá de base para la conferencia política que CC celebrará el próximo 27 de septiembre, como parte del proceso de debate interno puesto en marcha por la organización de cara a las elecciones del próximo año. Esta conferencia tendrá lugar tras el Consejo Político que el día 12 del mismo mes elegirá al candidato a la Presidencia del Gobierno.

Según publica la prensa, Coalición Canaria ha reconocido que el estudio le costó 70.000 euros y realiza una amplia evaluación y diagnóstico de la economía y la sociedad de las Islas.

El informe los firma Urbano Medina, catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de La Laguna (ULL) e incluye un cuestionario al que contestaron 91 expertos: académicos de la ULL y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, empresarios, profesionales e incluso expresidentes del Ejecutivo regional.

Sorprende también que los expertos no ven problema en la extracción de petroleo en aguas cercanas a Canarias.

(…) El cambio ha sido tan brusco, que de la euforia vivida en los años anteriores a 2008, hemos pasado de pronto a una “tristeza económica” donde la percepción general es de no ver la luz, ni afrontar con entusiasmo la superación de la crisis. (…) el derrumbe de la economía real tiene sus efectos en los presupuestos públicos con caída de ingresos, incremento del déficit y una deuda pública que se ha disparado a prácticamente un 100% (…)

(…) un proceso en Canarias de verdadero ajuste. Éste lo han afrontado las distintas administraciones públicas canarias aunque a diferentes niveles e intensidades y con una reforma pendiente de la misma (debate que no ha existido). Sin embargo, las familias y las empresas si han realizado un verdadero ajuste, que no ha finalizado. El ajuste en el sector privado no es sólo de desapalancamiento sino también de salarios, precios y rentas, proceso éste de devaluación interna necesario para adaptar las estructuras de los agentes económicos a la realidad impuesta por los nuevos mercados. Esta adaptación es positiva puesto que aumenta nuestra competitividad pero los efectos son evidentes: reducción de consumo y ahorro.

Escenario 1
Previsiones PIB (2012 – 2020): 40.160.786 - 44.910.452
Proyecciones PIB per cápita (2012 – 2020): 18.958 - 21.272
Previsiones población (2012 – 2020): 2.118.344 - 2.111.163
Escenario 2
Previsiones PIB (2012 – 2020): 40.160.786 - 46.248.752
Proyecciones PIB per cápita (2012 – 2020): 18.958 - 20.360
Previsiones población (2012 – 2020): 2.118.344 - 2.271.511

(…) Nuestro marco económico seguirá condicionado, incluso a largo plazo (20 años), por ser una sociedad de servicios con un PIB inferior a la media europea. El turismo es y seguirá siendo la actividad directriz. No debemos empeñarnos en localizar actividades que sustituyan al turismo, aunque hay que complementarlo con cuantas más actividades mejor.

(…) La clase política tiene un evidente problema de imagen. Al 94% de los expertos, los políticos actuales le inspiran poca o ninguna confianza. Y la característica más valorada en un político es la honradez. (…) El 49% de los expertos considera que la franja de edad más adecuada para la dirección política es entre 35 y 50 años. Ninguno defiende el tener menos de 35 años o más de 65. Y el 60% defiende que el mejor sistema de elección de candidatos por parte de los partidos políticos sería por unas primarias entre todos los militantes del partido.

(…) no cabe duda que [la ley electoral] actúa de forma discriminatoria con respecto a los partidos o coaliciones de ámbito estrictamente insular, pues deben superar una barrera electoral del 30 por ciento del voto válidamente emitido insular o ser la fuerza más votada, o tener que superar, lo que ha estimulado a la convergencia en coaliciones, a veces extrañas, de distintas formaciones, en el ámbito regional, que empuja a hacerlo, además, casi de forma obligatoria con un partido implantado en una de las dos islas capitalinas y de mayor población, pues se tiene que superar un 6 por ciento regional para entrar en la distribución de los Diputados en las circunscripciones insulares en las que se presenten. (…) se recuerda que el 15 por ciento del voto de las [Islas] periféricas eligen el mismo número de diputados que el 85 por ciento del electorado de las dos islas con mayor población. Pero es que, además, desde hace unos años se pone sobre el tapete la cuestión del incremento de la población de las islas de la provincia oriental frente al estancamiento o descenso de la población de las de la provincia occidental y, en concreto, el número de diputados palmeros frente al de los majoreros, (…)

(…) La reforma que contenga el nuevo EAC reformado debe seguir, en línea con los argumentos de mayor autogobierno de Canarias, el esquema de las Comunidades del 151 de la Constitución española. La enorme carga simbólico-identitario de llevar a cabo la reforma del EAC con la manifestación expresa del pueblo canario, realizada a través de su participación en un referéndum de reforma de carácter vinculante, posterior a la aprobación por las Cortes del proyecto de reforma que lo convierta en Ley Orgánica, servirá de espaldarazo popular a futuras reformas del EAC, pero contendrá también la necesaria “Espada de Damocles” de una participación suficiente del electorado canario en dicha reforma que legitime la voluntad de autogobierno de los canarios como sujeto político.

(…) observamos que (…) los mejores momentos para Canarias se produjeron con anterioridad a la implantación del régimen en la versión actualmente vigente, el REF de 1991 y 1994, y que la mejoría en convergencia que pudimos experimentar probablemente estaba entroncada en el avance general de la economía del país al consolidarse en España un modelo de crecimiento con base en el desarrollo del turismo y de la construcción. (…) Los resultados nos muestran, que a pesar de contar con un régimen de apoyo mucho más potente, como es el conformado entre 1991 y 1994, lo cierto es que los parámetros relativos a renta por habitante, la productividad del trabajo y la competitividad de la economía regional no ha hecho más que retroceder con respecto de la correspondiente referencia nacional.

(…) Nos parece razonable, llegados a este punto, decir que no es justo imputar el defectuoso desempeño del REF, al mero funcionamiento del amplísimo abanico de instrumentos de que está actualmente dotado, sin perjuicio de los numerosos defectos de diseño que se han ido detectando en dichas herramientas, sino que ello se debe a la falta de alineamiento del conjunto instrumental con el de desarrollo de un modelo económico o marco institucional de la economía que impulsar; siendo más correcto imputar el resultado de la situación actual de la economía canaria a la perseverancia en un modelo económico caduco y ausente de rendimiento desde la óptica de cumplir con un equilibrado desarrollo económico-social como venimos exponiendo.

(…) El régimen especial debe incorporar una serie de “objetivos estratégicos”, que en gran medida son asignaturas pendientes y que podemos sintetizar en el esquema siguiente: 1) Compensación de la lejanía e insularidad; 2) Financiación de la actividad económica; 3) Crecimiento del stock de capital y de capital humano; 4) Incremento de la competitividad: productividad; 5) Diversificación de la economía; 6. Innovación en los sectores económicos; y 7) Internacionalizar la economía.

(…) Desde la guerra civil española, las Islas han tenido pleno empleo sólo en ocho años, esto fue en los años sesenta, cuando se combinaron diferentes circunstancias, tales como: bajo crecimiento de la población que se incorporaba al mercado (derivado de la natalidad tras la guerra), saldo migratorio negativo, incremento del empleo en sectores no tradicionales (hostelería, restauración, agencias de viaje, ocio, industria de alimentación, reparaciones, comercio de bienes duraderos, etc.). La crisis de principios de los setenta, que en Canarias se inició en el verano de 1972 con la caída de la construcción, empezó a alejar a la economía del pleno empleo. Y hasta ahora.

(…) es previsible que en el futuro el mercado de trabajo sea aún más inestable de lo que lo ha sido hasta ahora. (…) Los hechos nos llevan a reconocer una tendencia fuerte en la persistencia del desempleo a corto, medio y largo plazo. (…) No es posible, ni realista, pensar en una reducción sustancial (cercana al pleno empleo) de la tasa de desempleo en el corto plazo o en el medio plazo.

(…) La Unión Europea elabora el Índice de Competitividad Regional (RCI), que (…) lo desagrega por regiones de la UE. En el RCI de 2013 Canarias ocupa los siguientes puestos (según un ranking elaborado por nosotros): 1) Instituciones: puesto 148 de 219; 2) Estabilidad económica: 21 (nacional); 3) Infraestructura: 196/259; 4) Salud: 36/262; 5) Educación básica: 15 (nacional); 6) Educación superior y aprendizaje permanente: 177/219; 7) Eficiencia del mercado laboral: 239/262; 8) Tamaño del mercado: 219/261; 9) Preparación tecnológica: 198/262; 10) Sofisticación de los negocios: 143/261; 11) Innovación: 230/262. El resultado final del RCI 2013, que es un índice compuesto, es del -0.603, ocupando el puesto 199 de 262 regiones. El índice de la primera es del 1.358.

(…) Canarias ha perdido la renta diferencial que le generaba sus relaciones con el exterior. (…) Una debilidad en la internacionalización de nuestra economía y por tanto de nuestras empresas lo demuestran los datos estadísticos pues hacemos muchísimo más importaciones que exportaciones convirtiéndonos en un territorio excesivamente dependiente del exterior. (…) nuestras operaciones comerciales, como territorio con una gran apertura hacia el exterior, se han ido concentrando cada vez más con el territorio peninsular y menos con el extranjero. (…) alcanzábamos superávit comercial con la Península pues exportábamos más que importábamos, y la mayor parte de las importaciones procedían del comercio con el extranjero. La tendencia ha cambiado y efectivamente la balanza comercial con la Península se ha mermado a favor de las importaciones. (…) Un área importantísima para Canarias en cuanto a su apertura en todos los aspectos es con el África Subsahariana (…) En este sentido, Las Palmas es la que establece una vocación más internacional, con grandes diferencias, con respecto a Tenerife. También hay que decir que el 50% de las exportaciones las capitalizan los combustibles.

(…) Durante este largo periodo de quince años (1987-2001) nuestra Comunidad estuvo financiada ligeramente por encima de la media, en términos per cápita, lo que se interpretaba, por aquel entonces, como un buen encuadre de Canarias en el modelo de financiación de régimen común, habida cuenta de sus peculiaridades fiscales ya mencionadas. (…) somos de la opinión de que resulta necesario que la pasada, presente y futura convivencia de Canarias dentro del sistema general de financiación de las Comunidades Autónomas, en el denominado de régimen común, se desarrolle con especial atención a sus singularidades fiscales y que, el diseño del modelo de financiación autonómica, respete escrupulosamente su legítima menor capacidad fiscal en aras de proteger el bien superior, que la propia Constitución le otorga a Canarias, al otorgarle un especial reconocimiento en su necesidades y, en base a ello, el derecho de apelar a la solidaridad interterritorial arbitrada por el Estado en su elevada función de velar por la misma en el reparto de los recursos generales del país. (…) la medicina preventiva ha dejado de funcionar a partir de la penetración en el sistema REF por parte del sistema de financiación en su última versión de 2009 (…)

(…) La clave de la influencia de un líder político se encuentra en la capacidad de contar una historia convincente, apelando muy directamente a los sentimientos de las personas. En este punto, la emoción, la empatía o el domino de la escena y de la discusión pública (el frame estratégico) son vitales para la consolidación del líder. Sin las emociones no hay sentido de pertenencia y es éste, en última instancia, el que sustenta cualquier liderazgo. En esa dirección, resulta imprescindible trabajar por cambiar la actual percepción de la sociedad española, en general, y de la canaria, en particular, sobre la clase política. Se trata de que considere al político como un aliado que en el peor de los casos merezca un margen de confianza. (…) Para alcanzar esas metas, es imprescindible construir un relato convincente que haga de cada paso del líder la parte de una buena historia. Ese relato habrá de construirse desde la emoción, utilizando todas las herramientas que la tecnología permite hoy en día, apostando nítidamente por propuestas que a ojos de la ciudadanía (…)

(…) CC es un partido político subestatal nacionalista, moderado, no excluyente, partidario de la Europa de los pueblos dentro de España, en un Estado federal. (…) CC debe seguir como partido político nacionalista con una estructura federal apoyada en cada una de las islas. Desde 1993 ha liderado políticamente la identidad canaria a partir del moderno nacionalismo canario profesado, aunque a partir de las últimas elecciones se ha producido un descenso en los apoyos populares: esto obliga a un cambio de estrategia. Entre otras cuestiones, CC como partido debe ser sometido a una reforma profunda (…)

(…) CC debe cambiar de nombre pero a través de una reflexión colectiva y un debate interno en los órganos competentes. Se ha apuntado en numerosas ocasiones la adopción del nombre de PNC. Pero habría que aprovechar no sólo el cambio estético sino la viabilidad de incorporación de grupos políticos, formales e informales, que forman parte de la sociedad canaria, convirtiéndose así en un espacio político diverso. CC debería mantener los símbolos como identificación del partido y como organización con un elevado cariz de canariedad. Evidentemente habría que fomentar el uso por la población de la bandera de las siete estrellas verdes, todavía en Canarias existe una supremacía de la bandera del Estado sobre la bandera canaria (acontecimientos, eventos deportivos, festivos, acontecimientos culturales, etc.) (…) Sería bueno incorporar en determinados órganos del partido personas externas que sintonicen con las ideas de CC y que pueden aportar oxígeno y una perspectiva que podría ser rica para las organización.

(…) Habría que incorporar un mandato limitado de los tesoreros y encargados de las cuentas y elección de interventores por parte de los distintos niveles del partido. Auditorías anuales por empresas independientes previas a la presentación de las cuentas que deberán ser aprobadas por los máximos órganos de dirección del partido. Constitución de comisiones independientes para verificar los gastos de las campañas e inspecciones para verificar el cumplimiento de los límites de gasto electoral.

(…) CC debería representar una nueva etapa del nacionalismo canario. Por ello es necesario actualizar diversas cuestiones ideológicas internas y adaptarlas al nuevo pensamiento político, generando opinión y una posición no sólo sobre los grandes temas de Canarias, sino de España. Hay que tener en cuenta que esto, con las redes sociales y con las nuevas formas de comunicación, se puede hacer, desde luego a través de un debate, incorporando no sólo militantes sino personas que tengan alguna afinidad. Es necesario que CC recupere el liderazgo entre determinadas élites isleñas (profesionales, artistas, empresarios, profesores, etc.). Las confusiones entre los dirigentes, cuando se presentan debates de gobernabilidad del país, es tal, que el mensaje que se vierte a los ciudadanos es un argumento sin peso, sin consistencia y desde luego desfasado y antiguo.

(…) CC debe hacer un esfuerzo por clarificar los términos de nación y nacionalismo y esto hay que hacerlo con valentía aunque parezca estéril a primera vista pero es uno de los pilares donde debe sustentarse el ideario político. CC debe centrarse en una posición en el eje ideológico izquierda – derecha, ya no cabe la indefinición y que sólo lo que nos importa es Canarias, los ciudadanos exigen a CC como partido una posición política en los grandes temas y esto se hace con unos fundamentos ideológicos, así funciona la política. Otra cosa es el mensaje en las elecciones.

(…) Hay que definir el perfil del liderazgo en CC. No es suficiente la buena persona y conocida por todos, puede ser desconocido y sin embargo prestar un servicio tremendo al partido. No puede ser que la vara de medir sea el grado de populismo del dirigente político de CC. Esto también hace falta, pero no se pueden abandonar los otros atributos. Hay que incorporar nuevos dirigentes que tengan características distintas con respecto a los actuales. En primer lugar, hay que centrar los esfuerzos en construir grupos de profesionales (y esto se logra haciéndolos partícipes en las decisiones de la política autonómica y local), y si se afilian a CC, mejor, pero no debe ser una obsesión.

(…) La reforma del Estatuto de Autonomía de Canarias debe centrar la atención de CC hasta la finalización de la próxima reforma, para asumir nuevas competencias de gestión. (…) Esto formará parte de una estrategia de diferenciación de CC con respecto a los planteamientos que defiendan los partidos del Estado. (…) La organización juvenil de CC, de acuerdo al proceso de integración del PNC en CC, integrará a la formación juvenil del PNC. A partir de dicha integración, la denominación se modificará por la de JNC.


(…) Una hipotética circunscripción electoral de ámbito autonómico que complemente a las actuales siete circunscripciones perjudicará a CC debido a que el conjunto de partidos políticos estatales obtendrían más escaños en el conjunto del Parlamento  de Canarias. Por una parte, CC podrá apostar por modificar a la baja (ligeramente) las actuales barreras electorales, por otra parte, podrá optar por mantener las actuales circunscripciones insulares o modificarlas pero manteniendo los equilibrios actuales entre islas. Una modificación de otro tipo perjudicará a CC. (…) CC mantendrá su situación de centralidad en el sistema de partidos canario, ocupando una posición equidistante hacia los partidos políticos estatales. Dicha situación le permitirá seguir negociando y llegando a acuerdos con distintos partidos sin preferencias manifiestas. (…) CC debe seguir manteniendo la posición más importante dentro del nacionalismo canario. (…) CC no dejará espacios libres para que surja y se consolide una nueva formación política nacionalista en Canarias.  (…) los ciudadanos prefieren las primarias como forma de elegir a los líderes. La mayoría se decanta por un modelo abierto y participativo y, en cambio, la opción minoritaria es que sólo participen los órganos internos de la organización.  



miércoles, 13 de agosto de 2014

Contra el clamor de todo un pueblo, el régimen autoriza a Repsol a buscar petróleo en aguas de Canarias.


Agencias.- El Ministerio de Industria, Energía y Turismo ha autorizado a Repsol Investigaciones Petrolíferas la ejecución de sondeos exploratorios en los permisos de investigación de hidrocarburos denominados 'Canarias 1' a 'Canarias 9', situados en el océano Atlántico, frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote. Así consta en una resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas publicada este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

En concreto, la titularidad actual del permiso corresponde a las sociedades Repsol Investigaciones Petrolíferas, Woodside Energy Iberia y RWE Dea AG, en unos porcentajes del 50%, 30% y 20%, respectivamente, actuando la primera de ellas como operador.El proyecto consiste en la realización de dos prospecciones, más una contingente a los resultados de las dos primeras, en los permisos denominados 'Canarias 1' a 'Canarias 9', localizados en la cuenca atlántica de Canarias y, hasta el momento, inexplorada por sondeo.

La unidad de perforación que llevará a cabo el programa propuesto es la unidad de posicionamiento dinámico Rowan Renaissance. Se trata de un barco de perforación de última generación con capacidad de perforar hasta 12.000 metros de profundidad, en profundidades de agua de más de 3.500 metros.
Para empezar los sondeos, Repsol deberá constituir un seguro de responsabilidad civil por un mínimo de 40 millones de euros para hacer frente a eventuales daños, y otra garantía financiara de 20 millones para cubrir responsabilidades ambientales. 

Además, para poder realizar esos trabajos deberá instalar en ambas islas sistemas de control de la sismicidad, que monitoricen en un radio de 20 kilómetros alrededor del sondeo cualquier movimiento que se produzca en el subsuelo como consecuencia de las perforaciones.