domingo, 28 de septiembre de 2014

CANARIAS Y LA CORRUPCIÓN

La literatura sobre la corrupción ha irrumpido en la vida diaria de muchos europeos , españoles y canarios , desde hace mas de 20 años . Me ateveria a decir que hay una fecha historica ,la del 3 de octubre de 2003 , en la que se aprobo en Nueva York la Convencion de las Naciones Unidas contra la Corrupcion . Fue el síntoma de una reaccion de la sociedad civil mundial contra un conjunto de practicas y acciones ,al margen de la legalidad, para obtener beneficios economicas los expertos en estas artes .

Si vamos al diccionario de la lengua española nos encontramos con tres significados de este termino : 

1.- como soborno o cohecho de cargos de la Administración ; 
2.- como perversión o visio en relacion con las costumbres de menores ; 
3.- como alteración de la forma o estructura de algo en el sentido de descomposición de la materia organica . 

Supongo que el lector se dara cuenta de que el uso de esta palabra esta relacionada con el primer significado , ya que las circunstancias sociales , economicas y politicas actuales estan pregonando ,con todos los acentos y en todos los idiomas , la decadencia y desprestigio que invade y domina a gran parte de la clase politica dominante en muchas regiones .

Es evidente que este fenómeno constituye una vulneración de los derechos humanos, ya que entraña siempre una violación del derecho de la igualdad ante la ley ; y en muchas ocasiones lleva consigo a una sustitución del interes publico por el privado. Esto se refleja en las reacciones de muchas instituciones internacionales . A la ONU ,que señale antes ,habria que incorporar las posiciones de la OCDE , el Consejo de Europa y la propia Union Europea ,lo que pone de relieve el mal generalizado existente y el afan de combatirlo con numerosas normativas . Creo que no tengo que recordar las disposiciones vigentes en nuestro pais y las disposiciones que contiene el Codigo Penal para combatir estas practicas. 

Esta preocupación se refleja ,a nivel mundial, en la elaboración del Indice de Percepción de la Corrupción , que cada año publica la Organización de Transparencia Internacional ,y que elaborado por numerosos expertos con criterios tecnicos homogeneos , se publica cada año para los 177 paises registrados y controlados. Este indice oscila entre 0 ( cero ,en donde se incluyen los paises con elevada corrupción ) y 100 ,en donde se coloca a los que tienen baja o poca corrupción .En el ultimo publicado ,referente al año 2013 , encabezan la clasificacion con altos valores Dinamarca y Nueva Zelanda ,como los mas limpios ,y en el otro extremo se encuentran Corea del Norte , Afganistán y Somalia con solo 8 puntos por sus practicas dominantes conocidas ..A efectos ilustrativos y comparativos señalare que España ocupo en ese año el puesto 40 con un indice de corrupción de 59 , mientras que Alemania se encuentra en el puesto 12 con un indice de 18. Se trata de comparaciones a nivel de paises soberanos y por ello no estan disponibles estas informaciones a nivel regional lo que implica el no poder disponer de estas informaciones desglosadas .

No obstante , es un hecho cierto que nuestra sociedad esta altamente impactada por estas practicas y sus consecuencias reales , lo que esta influyendo en las reacciones y creaciones de nuevos grupos politicos y sociales ,que estan proliferando ante esta realidad , El ejemplo lo tenemos en el ultimo baremo publicado por el Instituto Nacional de Estadistica sobre las cuestiones que mas preocupan a los españoles. Después del paro y de la situación economica se encuentra la corrupción y el desprestigio de la clase politica ,todos con elevados valores y de forma repetitiva , poniendo de manifiesto el inmovilismo de los partidos historicos .

Centrandome en el caso español , tengo que recurrir al informe ,publicado en abril de 2013 , por el Consejo General del Poder Judicial . En este se expone que 798 juzgados y tribunales investigaban 1,661 delitos de corrupción ,tales como prevaricación ,cohecho ,malversación , ademas de otras causas de especial complejidad ,hasta sumar 2,173 casos en total . De ellos 302 son macroprocesos tanto por su complejidad como por el numero de imputados.

En siete Comunidades Autonomas ( Andalucia , Cataluña ,Valencia , Canarias ,Madrid , Galicia y Baleares ) se concentran estos casos ,ya que supone mas del 95 % del total registrado. Y ahora llega lo especial de este analisis : dividiendo por el numero de población de cada Comunidad la de Canarias ocupa el puesto numero 1. entre las 17 existentes. En valores absoluto , Andalucia con 8,44 millones de habitantes cuenta con 656 sumarios ,mientras que Canarias con 2,1 millones tiene 197 y Madrid con 6,5 millones llega a los 181 . O sease , el indice de corrupción en nuestra Region seria del 0,094 frente al 0,077 de Andalucia y el 0,027 en Madrid . ¿ Cuales son las razones para el comportamiento de este fenómeno y el valor de estos indices ?. 

Me limitare a detallar los que en mi opinión juegan de forma significativa en estos datos. El peso del sector de la construccion y del inmobiliaro se suele señalar por los sociologos como factor de gran importancia ,ya que las decisiones donde y como puede construirse las deciden los propios ayuntamientos a traves de sus ordenanzas urbanisticas . Si a esto se añade los programas de ordenación del territorio que tiene el Gobierno de Canarias ,que se refleja en la famosa “ moratoria turistica”,se explica el hecho de que nuestro Archipiélago encabeze otro indice mas a escala nacional ; y asi la corrupcion dominante adquiere un protagonismo ,que retrahe la venida de nuevos emprendedores . . Otro factor que se suele analizar es el llamado “ indice de democracia “ del Economic Inteligente Unit ,que coloca a España en el lugar 25; según este indice la corrupción ha tendido a ser mayor en aquellas Comunidades y Ayuntamientos en el que el mismo partido politico ha estado mas tiempo en el poder ,desde el inicio de la democracia y en el que el sector inmobiliario y de la construccion sea dominante. Canarias en esta linea bate record ; cuenta con gobiernos dirigidos y controlados por Coalición Canaria desde hace mas de 15 años y formando parte de coaliciones desde 1984 , casi 30 años en el poder o en sus aledaños.

Hay que confiar y ser optimistas y esperar que la Ley de Transparencia del 9 de diciembre de 2,013 sea un revulsivo fundamental para conocer y controlar a fondo toda la actividad publica en España , incluyendo a los sindicatos y patronales ,que con el titulo de “ interlocutores sociales “han utilizado fondos publicos para actividades no autorizadas .El panorama actual en nuestro pais ,entre el pozo sin fondos de los ERES de Andalucia y el culebron de la familia del honorables Puyol , va afectar a nuestra imagen de forma notable . y se va a reflejar en el indice de 2014 . A Canarias le afectara ,entre otros , el caso de Zerolo ,con la reciente sentencia del Tribunal Supremo ,que le inhabilita por ocho años por sus actuaciones en la epoca en que fue un destacado miembro de Coalición Canaria y de determinadas instituciones regionales.

Todo esta corrupción ha sido uno de los activos mas importantes con que ha contado el partido politico Podemos y otros que han surgido en estos ultimos años ,reflejo del malestar creciente de muchos ciudadanos, que se encuentran ademas afectados por la crisis ,por el paro ,por la congelación o reduccion de sus ingresos ,por el incremento de los impuestos y tasas publicas, por el aumento de las desigualdades sociales, y fundamentalmente por las nulas perspectivas que hay en las islas para encontrar puestos de trabajo o mejorar su situación actual ,ante la paralis que existe en el sisterma financiero para la concesion de credito y el frenazo existente para la atracción de nuevos emprendedores y nuevos negocios ante el cronico intervencionsmo en nuestra economia y el empeño de esta clase insensibles a los problemas sociales en irse a Bruselas a renegociar o prorrogar el nefasto REF vigente ,que en mas de 25 años ha puesto de manifiesto que nuestra Region esta fuera de la economia mundial , ni se ha diversificado y modernizado , ni se ha convertido en un centro de atracción de negocios internacionales . ni ha creado puestos de trabajo ,lo que se ha reflejado en una cifra de parados ,según la EPA ,de mas de 380,000 personas al termino del II trimestre del año actual ,casi el 33% de la población activa.

No obstante la clase politica actual se recrea con dos cortinas de humo , para cantar las excelencias de su gestion y de sus preocupación por el futuro de la sociedad regional : el crecimiento espectacular del turismo internacional y reclamar el derecho a decidir que las prospecciones petroliferas de empresas españolas en aguas “teóricamente españolas” no se autorizen o realizen por el teorico riesgo medioambiental que podria producir un derrame en nuestras costas turisticas. No puede haber mayor mentira en el orden racional e internacional . Primero , porque Canarias ha sido siempre una region altamente apreciada por los europeos desde el comienzo del siglo XX ,como lugar de ocio y de tratamiento de salud , y ahora nos estamos beneficiando de la “primavera arabe “ y de la guerra de religión que el mundo islamico tiene organizado en sus territorios ,lo que expulsa a los turistas del continente europeo hacia lugares “ seguros y españoles “ como son nuestras islas . Segundo , porque le economia mundial seguira contando en este siglo como combustible basico con el petroleo ,mientras que las energias renovables seguiran con su lento caminar en los próximos años , y Marruecos seguira con su empeño en autorizar prospecciones en sus aguas ,que teóricamente llegan hasta las doce millas de nuestras costas por el Derecho Internacional vigente. 

Creo que va siendo hora de que se diga la verdad y toda la verdad a los canarios para que sepan en donde estamos y a donde vamos si seguimos con esta hoja de ruta que de forma inmutable tiene trazada los regentes de nuestra sociedad ,ante el “ mutis” de Madrid y Bruselas ,que considero tienen otras preocupaciones mas importantes que resolver .

Juan Arencibia Rocha

domingo, 14 de septiembre de 2014

JULIO ANGUITA: “si esta oportunidad se desaprovecha no se levantará cabeza en décadas. ¿Es tan difícil poner el acento en lo mucho que compartimos unos y otros y, en consecuencia, establecer un nexo programático común?”




Julio Anguita González

Raimondo Montecuccoli (1609 – 1680 ) genio militar de su época y autor de brillantes tratados sobre la guerra, expresó sus críticas a aquellos generales que ante una situación bélica de características novedosas o poco comunes, solían acudir a los textos de estudios militares de tipo académico para indagar en ellos qué hubieran hecho en semejante situación Alejandro Magno, Pirro, Aníbal o Julio César. Por otra parte y partiendo siempre de que la realidad es concreta, difícilmente repetible y anclada en necesidades inmediatas, Montecuccoli afirmaba que en la guerra hacían falta tres cosas: dinero, dinero y dinero.
A simple vista podría considerarse como contradicción el que un estudioso de las cuestiones bélicas desechara los saberes acumulados sobre ella para cambiarlos por una aparente y frívola improvisación. Nada de eso, lo que Montecuccoli decía era que los saberes, las teorías, los principios, las experiencias acumuladas, deben servir de guía pero, en absoluto convertirse en un catecismo o en manual de recetas. La realidad del momento exige respuestas pertinentes.
Siglos después, el genio revolucionario de Lenin reiteraba que la verdad era concreta y no abstracta o que el árbol de la teoría era gris pero el de la vida era verde. Lenin en abril de  1917 acepta de los alemanes (previo permiso del soviet de Petrogrado), viajar en tren desde Suiza hasta Finlandia para ayudar a la causa de la revolución haciendo campaña contra la guerra, y no abandonando en ningún momento el objetivo fundamental, por mucho que los alemanes quisieran utilizarlo para ganar el conflicto armado a la Rusia zarista. ¿Puede considerarse como traidor a Lenin? ¿Puede ser motejado de populista desideologizado a Lenin porque, dirigiéndose a la población rusa de campesinos y soldados, no hablase de la lucha de clases o de la izquierda y fijase el objetivo de la Revolución, en aquél momento, en aquella coyuntura, en aquella fase, en tres ideas: paz, pan y tierra? ¿Podía considerarse a Lenin un iluminado o visionario cuando asumió que en aquella hora y en determinadas cuestiones, las masas iban por delante del propio partido?
Antonio Gramsci postuló la necesidad de una respuesta popular ante una situación de extrema gravedad planteando la necesidad de una ideología-mito que no debía presentarsecomo una fría utopía ni como una argumentación doctrinaria, sino como la creación de una fantasía concreta que actúa sobre un pueblo disperso y pulverizado para rescatar y organizar su voluntad colectiva. Nótese como el objetivo central es conseguir la cohesión de una mayoría social sin especificar adscripción ideológica alguna.
Enrico Berlinguer planteaba su propuesta de Compromiso Histórico como un designio de transformación de la sociedad y del Estado por medio de un movimiento unitario y democrático en el cuál sean protagonistas, en condiciones de igualdad, todas las fuerzas populares. Curiosamente, y por aquél entonces el dirigente del Partido socialista de Italia, Bettino Craxi, planteaba como alternativa la “unidad de la izquierda” para desalojar del poder político a la Democracia Cristiana.
Muy recientemente (28 de Agosto del 2014) ha aparecido en Rebelión un artículo de Marta Harnecker: Para construir una sociedad socialista se requiere de una nueva cultura de izquierda, que consta de 59 epígrafes. Por cuestiones de espacio me limito a recomendar su lectura y muy especialmente los puntos 56, 57, 58 y 59.
No creo que ninguno de nuestros lectores considere sospechosos de derechización o traición a los comunistas anteriormente citados. Hay en ellos una curiosa coincidencia que atraviesa sus textos y sus proyectos. Una coincidencia que sigue estando de actualidad y se expresa en tres líneas de análisis y propuesta:
1. El valor fundamental de saber en qué fase y en qué momento de la lucha social se está. El valorar la coyuntura, actuando en consecuencia. Lenin la definía como el punto nodal en el que se condensan todas las contradicciones. En consecuencia los planteamientos para la acción y la organización deben atenerse a esa realidad. En ningún momento plantean cuestiones de principios o de “purezas de sangre” ideológicas o políticas. Se atienen a lo expuesto en el Manifiesto Comunista de Marx y Engels cuando afirmaban que los comunistas no eran diferentes a las demás organizaciones obreras pero que se diferenciaban en una sola cuestión: tener presente el objetivo final en todas y cada una de las acciones diarias. Suficiente.
2. Derivado de todo lo anterior se desprende la necesidad de evaluar, distinguir y actuar entre las contradicciones y los aspectos primarios o secundarios de las mismas. Hoy, en España, la contradicción principal o fundamental se establece entre el Poder y su expresión política, el bipartidismo y la mayoría social. Una mayoría social en la que la izquierda de carné, ideas o sentimientos no es mayoritaria aunque anhela soluciones para sus problemas a la vez que rechaza la corrupción mafiosa y la degradación de los poderes del Estado. Esta contradicción principal tiene un aspecto secundario interesante: la tensión preelectoral entre PP y PSOE que se manifiesta en críticas u oposición a determinadas propuestas como, por ejemplo la elección de alcaldes que plantea el gobierno. Se debe actuar en esta contradicción o algunas otras sin olvidar jamás quienes son los antagonistas en la contradicción principal.
3. El protagonismo, por encima de cualquier otra consideración, de las masas organizadas. Unas masas que en cada época histórica tienen un componente diferenciado a tenor de los procesos de producción, los niveles culturales o sociales y sobre todo, como consecuencia de la creciente proletarización de sectores, grupos y sujetos menores del proceso productivo. Todo ello proporciona un pie forzado que nunca debe olvidarse: la pluralidad. Este ingente y abigarrado conjunto que constituye la mayoría, está atravesado de manera consciente o inconsciente, por contradicciones secundarias (muchas veces exclusivamente ideológicas) que si no se ubican en su lugar terminan por devenir en rupturas. El remedio contra ello es el Programa (que no es un listado de deseos) y la manera de elaborarlo. Esa era la razón que informaba la extinta elaboración colectiva de IU. Un Programa que, a tenor de su idoneidad para resolver problemas hace que muchos colectivos y personas notoriamente refractarios a la izquierda terminen como el personaje de Molière, hablando en prosa pero sin saberlo.
Con la vista puesta en la coyuntura histórica que nos ha tocado vivir. Con la necesidad más que urgente de una respuesta mayoritaria que cambie el curso de las cosas. Con el momento único que se vive tras el 22 de Marzo y el 25 de Mayo. Con la conciencia de que si esta oportunidad se desaprovecha no se levantará cabeza en décadas. ¿Es tan difícil poner el acento en lo mucho que compartimos unos y otros y, en consecuencia, establecer un nexo programático común que haga posible lo que soñara Antonio Gramsci?
Cualesquiera que, por una parte, pongan el acento en cuestiones de pedigrí ideológico (refugio fácil para la inacción), vivan sempiternamente en la cultura de la sospecha que el franquismo hizo recaer sobre los comunistas o se refugien en la torre de marfil de su inmarcesible momento de gloria, están objetivamente despreciando una oportunidad histórica. Las organizaciones viven para las causas y no las causas para las organizaciones.
Para mayor abundamiento en lo que quiero decir y proponer, me remito a mi artículo “Ahora. Sin pretextos”.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Cómo disminuir las desigualdades y salir de la crisis: “Si tuvierámos trabajando en los servicios públicos del Estado del Bienestar a 1 de cada 4 personas se crearían 6 millones de puestos de trabajo”


Vicenç Navarro
El Plural
He indicado en artículos anteriores (ver mi artículo “Capital-Trabajo: el origen de la crisis actual”, Le Monde Diplomatique, julio de 2013) que el incremento de las desigualdades ha sido una de las principales causas de las crisis financiera y económica actuales. Las políticas neoliberales llevadas a cabo por los gobiernos Thatcher y Reagan primero, y extendidas más tarde a otros países, causaron una gran concentración de las rentas derivadas de la propiedad del capital a costa de un descenso muy marcado de las rentas del trabajo. Esto último determinó una disminución de la demanda y del crecimiento económico, con lo cual disminuyó el porcentaje de personas trabajando, a la vez que creció el desempleo. No es casualidad que los países más desiguales en Europa, como España y Grecia, estén también entre los que están en una situación económica peor.
De esta explicación de las causas de las crisis debería derivarse que la reducción de las desigualdades tendría que estar en el centro de las políticas económicas y sociales de los gobiernos de los países en crisis. Y una de las medidas más eficaces para reducir las desigualdades es llevar a cabo políticas de pleno empleo. No es tampoco casualidad que los países europeos con menos desigualdades (como los países escandinavos) tengan también menos desempleo, un mayor porcentaje de población empleada y que estén entre los que tienen un mayor crecimiento económico. La explicación de ello es que el pleno empleo aumenta las rentas del trabajo, disminuyendo proporcionalmente las rentas del capital, con lo cual disminuyen las desigualdades. Y puesto que el crecimiento de las rentas del trabajo estimula más la demanda y el crecimiento económico que el crecimiento de las rentas del capital, las políticas orientadas a incrementar las primeras ayudan al país a salir de la recesión, ese agujero que está dañando enormemente la calidad de vida de las clases populares.
La causa de que la creación de empleo origine este círculo virtuoso se debe a que el pleno empleo empodera al mundo del trabajo, permitiendo que aumente su seguridad y su nivel de exigencias. A menor desempleo, mayor es el nivel salarial. En EEUU, por ejemplo, una disminución de la tasa de desempleo de un 1% se traduce en un incremento de los salarios de los trabajadores de menor renta (las dos decilas inferiores) de un 12,4%.
Cómo conseguir el pleno empleo
Una de las medidas más eficaces para alcanzar el pleno empleo son las inversiones públicas en infraestructura social y física del país. Así, si en España, en lugar de tener a una persona adulta de cada diez trabajando en los servicios públicos del Estado del Bienestar (como educación, sanidad, escuelas de infancia, servicios asistenciales y otros) tuviéramos una de cada cuatro (como ocurre en Suecia), se crearían seis millones de puestos de trabajo, con lo cual se eliminaría el. Otra área en la que hay una gran necesidad es en la inversión en temas de mantenimiento y ahorro de energía, como en los sistemas de distribución eléctrica y en intervenciones encaminadas a la descontaminación. Todo ello crearía empleo, a la vez que se ahorrarían recursos. La administración Obama creó en el año 2009, con su estímulo de gasto, de 2 a 3 millones de puestos de trabajo en algunos de esos servicios, que mejoraron la situación económica del país (aunque el estímulo no fue suficiente, pues se necesitaban de 10 a 12 millones).
Otra medida es la subida de los salarios, siendo esta una de las mejores medidas para hacer crecer la demanda y estimular la producción de empleo. Para que ello ocurra es necesario que no haya desempleo, pues de haberlo, los trabajadores no se atreverán a ser exigentes y perderán capacidad de influencia. Igualmente eficaz para estimular el pleno empleo y con ello la demanda, es la reducción del tiempo de trabajo por trabajador. Esta es una de las causas del bajo desempleo en Alemania, el compartir las horas de trabajo. Así, si los nuevos puestos de trabajo (que resultarían de tener a uno de cada cuatro españoles trabajando en los servicios públicos del Estado del Bienestar) tuvieran jornadas de ocho horas en cuatro días en lugar de cinco, el número de estos nuevos puestos de trabajo sería de 9 en lugar de 6 millones.
También se ha propuesto como una medida incentivadora del crecimiento de la demanda la reducción de impuestos, la medida preferida por los políticos conservadores y liberales, como el actual gobierno Rajoy, cuya eficacia depende primordialmente del tipo de impuestos que se reduzcan y a qué grupo social dicha reducción afecte. Cuando las rebajas de impuestos afectan primordialmente a las rentas superiores y a las rentas del capital, tal como ha ocurrido en las rebajas de impuestos del gobierno español, tal medida no es una medida muy efectiva, pues, por regla general, los grupos sociales que se benefician con esas reducciones de impuestos son los grupos más pudientes, los cuales dedican el dinero extra que consiguen menos al consumo de lo que lo harían otros sectores de la población, menos afectados por dichas reducciones de impuestos.
La garantía de crédito
La capacidad de endeudarse en términos razonables juega también un papel determinante en el estímulo de la demanda. El comportamiento especulativo de la banca es uno de los mayores obstáculos para la garantía del crédito, función que tradicionalmente había realizado la banca pero que, como consecuencia de su desregulación, ha dejado de hacer, habiendo perdido su razón social de ser. De ahí la importancia de establecer instituciones públicas que garanticen el crédito, gravando a la vez las actividades especulativas del sector financiero. Así pues, la continuidad del actual sistema financiero, cuyo objetivo principal es incrementar sus rentas a base de especulación, no sirve al propósito de facilitar el crédito, la demanda y la producción de empleo. Las políticas del gobierno Rajoy (y del gobierno anterior) en cuanto a mantener el sistema financiero actual son un obstáculo para alcanzar políticas de pleno empleo.
Estas medidas, detalladas en este artículo, jugarían un papel importante en la disminución de las desigualdades y en la recuperación económica, pero ninguna de ellas está siendo considerada por el gobierno español (excepto la reducción de impuestos).

jueves, 11 de septiembre de 2014

¿Por qué no estalla una revolución?

Vicente Fuentes expone sus hipótesis sobre las causas por las que la sociedad no estalla en una revolución social sin precedentes por la crisis y la lucha de clases. Esperamos que el programa sea de su interés.


martes, 2 de septiembre de 2014

¿Por qué el cambio climático supone una amenaza para la salud pública?

Alimento, agua, aire limpio y refugio: las cuatro cosas necesarias para tener buena salud están amenazadas por el cambio climático, según el último informe del IPCC

CATY ARÉVALO (EFE) MADRID 30/08/2014 12:32


Cierre los ojos y piense en los efectos devastadores del cambio climático. Seguro que le vienen a la mente más imágenes de osos polares pereciendo o de cascadas sin aguas que de enfermos de dengue en España y de niños malnutridos, pero ellas también forman parte del paquete de lo que no queremos que pase. Alimento, agua, aire limpio y refugio: las cuatro cosas necesarias para tener buena salud están amenazadas por el cambio climático, según el último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).
El calentamiento global no es sólo una cuestión ambiental, es también, entre otras, "un asunto de salud pública" por eso la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha exigido esta semana ser parte de las negociaciones internacionales para acordar un tratado internacional de reducción de emisiones. "La OMS lleva años siguiendo el tema, pero la evidencia de que el cambio climático ya está afectando muy negativamente a la salud, y, sobre todo, el informe que nos dice que la contaminación atmosférica causa más de siete millones de muertes año son lo que nos lleva a querer influenciar las decisiones que se tomen sobre el tema", explica la directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS, María Neira, en una entrevista con Efe.
Neira ha sido esta semana una de las voces principales de la primera conferencia mundial sobre "Cambio Climático y Salud" que ha reunido en la sede de la OMS, en Ginebra, a destacados científicos, médicos, representantes políticos, diplomáticos y empresarios. "La evidencia de que el cambio climático amenaza la salud humana es abrumadora, pero existen soluciones y necesitamos actuar ya para ponerlas en marcha", subrayó la directora de la OMS, Margaret Chan en la inauguración.
En la misma línea hablaron el resto de altos representantes, desde la secretaria de la Convención de Cambio Climático de Naciones Unidas, Christiana Figueres, al Príncipe Carlos de Inglaterra, por videoconferencia: el acuerdo internacional de cambio climático que se persigue es también "un acuerdo de salud pública". Pero ¿Por qué la comunidad científica sostiene que el cambio climático es la mayor amenaza actual para la salud? Entre otras cosas porque las condiciones que traerá alterarán la temporada de cría y la distribución geográfica de mosquitos, garrapatas y caracoles, los mayores distribuidores de enfermedades.
Neira reconoce que a la OMS le preocupa especialmente la expansión de la malaria, que mata a un millón de personas al año, la mayoría niños, y del dengue, como advierte último informe del IPCC, cuyas previsiones hablan de billones de personas infectadas por dengue en 2080 debido al cambio climático. Un estudio recién publicado por la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, indica que el dengue podría extenderse por el sur de Europa debido al calentamiento y afirma que el sur y litoral mediterráneo español serán la zona de "mayor riesgo". "Sabemos también que habrá un impacto en la producción agrícola que puede aumentar la desnutrición", añade Neira.
La aumento de temperatura y la falta de agua elevaría el número de personas desnutridas tan solo en África Subsahariana en un 40% en 2050, según otro estudio publicado esta semana por la Alianza por una Revolución Verde en África (AGRA). El profesor de Ingeniería Ambiental y Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Harvard, Daniel Jacob, sostiene también que la contaminación del aire empeorará debido al cambio climático, especialmente el ozono troposférico, que suele dispararse con las altas temperaturas como ocurrió en 2003 durante la ola de calor que sufrió Europa.
El aumento de los incendios empeoraría también la calidad de los casi seis litros de aire que inspiramos y espiramos por minuto; y con ello toda una serie de enfermedades como dermatitis, conjuntivitis, rinitis, y asma. A la OMS le inquieta también el incremento que se prevé de casos de cáncer de piel, de golpes de calor y de depresión en los supervivientes de desastres naturales, que según las previsiones podrían incrementarse en frecuencia e intensidad. Por eso, la comunidad de la salud, concluye Neira, quiere que su voz se escuche en la toma de decisiones en cambio climático. A la hora de combatirlo está en juego salvar millones de vidas al año.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Podemos avanza, el régimen cruje

Publicado el  por Juan Carlos Monedero

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Una nueva encuesta que publica hoy el diario El mundo sitúa a Podemos a apenas un punto del PSOE. El Partido Socialista, pese a que acaba de realizar una segunda conferencia política para escoger un nuevo Secretario General en apenas unos meses, no termina de levantar cabeza. El PP sigue sacándole 8 puntos. No bastan operaciones cosméticas. Hay demasiado hartazgo en la ciudadanía como para que le baste sustituir la ajada cara de Rubalcaba por el terso y sonriente rostro de Pedro Sánchez. No basta cambiar de imagen. El Buscón de Quevedo se cierra con una frase que bien conviene a esa confusión de política y marketing: “nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar, y no de vida y costumbres”. El limbo en el que anda el PSOE deja al PP como el único baluarte del régimen del 78. Expertos en las cosas del poder, lo aprovecha.
El PP, desde ese lugar privilegiado, sigue su aquellarre contra la democracia y recibe el 30% de los apoyos. Por supuesto, da susto. Las sombras del miedo sembrado durante casi un siglo, junto a la represión (ley mordaza), a la criminalización de las mujeres (aborto, feminización de la pobreza, agravamiento del patriarcado), a la resignación inoculada en los parados (su asunción de que ya no son “rentables”) y al millón de jóvenes exiliados por el mundo (y, por tanto, desactivados de su enfado), logran que el PP siga teniendo un resultado que demuestra que aún hay víctimas que apoyan a sus verdugos. Ese 50% de votos que aún tiene el régimen (cierto que ya no es el 80%) refuerza la necesidad de aire fresco. Hay que desterrar el miedo y abrir las ventanas para que entre la luz que saque a la ciudadanía de la minoría de edad propia de los regímenes caciquiles. En esta España decimonónica todavía hay gente que acuda a la puerta de los juzgados a aplaudir a los políticos ladrones imputados. Hay diputados del PP que firman peticiones de indultos para alcaldes del PP condenados por corrupción. Hay políticos y sindicalistas acompañanando a prisión a los “suyos”. Misión de todos los demócratas es mandar al baúl de la historia esos comportamientos. Hay un landismo político que vota régimen del 78.
Mientras, la tendencia de Podemos que marcan las encuestas sigue invariable: el régimen se debilita, Podemos avanza. Por eso las críticas arrecian. Y lo que queda. El régimen tiene un objetivo en este otoño: intentar acabar con Podemos. Como no hay mucho de donde rascar, inventarán. Entre las muchas mentiras de esta semana,  está la supuesta invitación a Joaquín Sabina y Willy Toledo a que no opinen. ¿Alguien podría decir dónde está eso dicho? Da lo mismo. Calumnia que algo queda. (Para quien quiera salir del interesado enredo, abajo puede encontrar los dos cortes de la intervención que han generado los ataques). Claro que los agresivos titulares de la prensa del régimen que han generado tantos comentarios  no los escriben los periodistas. Lástima que la dirección de muchas agencias y periódicos prefieran el ruido a la dignidad de la profesión. Debiéramos aprender y los insultadores recurrentes podrían informarse un poco. Aunque es ingénuo pensar que mejor informados dejarían de sembrar su inquina.
Cualquier persona, en una democracia, puede opinar.  Estaría bueno. Igual de evidente que lo es que las opiniones de Wily Toledo sobre Podemos respiran  aire antiguo. Lo que no quita que deban debatirse. Más rigurosos debiéramos ser con los abajo firmantes en un país que le ha entregado a la farándula el fiel del pensamiento público. Las opiniones políticas de Joaquín Sabina no suelen tener un rumbo firme. Salvo cuando insiste en tocar en Israel mientras tiene lugar el genocidio contra el pueblo palestino. Él verá lo que hace. A mí no me guía políticamente. La función del intelectual está en proporcionar orientación política. Una sociedad que entrega esa función a los famosos tiene mucho trecho pendiente. Ojalá el genio musical de Sabina estuviera también presente en su criterio político. Pero no es el caso (Pink Floyd acaba de decidir no tocar en Israel en solidaridad con el ataque criminal a Gaza). Sabina pide a Podemos actualizarse y salir del siglo XX (pese a que se trata de la formación política más novedosa y original del panorama español). Supongo que podremos afirmar que sus comentarios políticos no nos interesan tanto como sus canciones. Algunos han querido convertir esto en una invitación a la censura. Pues sigan, sigan. Seguro que los que hacen estas afirmaciones son los mismos que celebran que Willy Toledo no pueda trabajar en España por tener ideas políticas y expresarlas. Y seguro que son los mismos que si Sabina encontrara su mes de abril y dejara de bailar chotis con alcaldesas vestidas con trajes de la Gürtel, renunciara a cocinar para príncipes y princesas o comenzara a despotricar contra la cultura de la Transición, sus prelados y sus premios (cejas incluidas), lo acusarían con inquina y mala baba. Los países que juntan en el tiempo dictaduras y confesionarios suelen ser muy inquisidores.
Podemos avanza y el régimen cruje. Ni más ni menos. Queda mucho por cambiar en este país. También en las conciencias. Los viejos consensos ya no valen. Ni sobre el rey, ni sobre la Constitución, ni sobre el ordenamiento territorial, ni sobre el empleo, ni sobre Europa ni sobre la cultura. Hay que seguir avanzando para sumar nuevas mayorías sociales. Mientras, el falso decorado del régimen del 78 se va hundiendo bajo el peso de su incapacidad. Podemos sigue sin asustarse. Bienvenidos al septiembre de la esperanza.

jueves, 28 de agosto de 2014

Ahora. Sin pretextos



La Historia es fecunda en momentos en los que un pueblo, un grupo humano o una personalidad, han tenido en sus manos la posibilidad de cambiar el curso de los acontecimientos o de profundizar con éxito en lo que su esfuerzo, aunado con el azar de la coyuntura histórica, le ha ofrecido. Pero también son numerosas las veces que la indecisión, hija de tantos padres, ha abortado la culminación de la empresa con la que los dioses se han visto obligados a recompensar la lucha, la constancia, el sacrificio y la sed de justicia de tantos y tantas.

Aníbal, vencedor de los romanos en Cannas (216 a.C.), tuvo la posibilidad de entrar en Roma que, apenas sin defensas, hubiese sido para el cartaginés la prenda de su victoria definitiva en la guerra y un cambio total en el decurso histórico. El propio Tito Livio (59 a.C.-13 d.C.), historiador romano, reconoció que la indecisión del general victorioso, y su renuncia consiguiente a coronar su éxito, significaron una ocasión perdida. Años después, rehechos los ejércitos romanos, Escipión el Africano infringió a Aníbal en Zama (202 a. C.), la derrota que puso fin a la segunda guerra púnica y con ello al poder de Cartago.

Constituye objeto de reflexión entre historiadores conocer y explicar las razones que llenaron de dudas al cartaginés y le produjeron la consiguiente indecisión que al final supuso su derrota. No es descabellado suponer que se sintió preso de lo que hoy en día denominamos miedo escénico. Roma, la odiada y vencida Roma, estaba ahí, a un paso. Sin embargo, el odio había magnificado al adversario hasta los límites del respeto supersticioso. No podía ser posible que la realidad coincidiese con los deseos tan largamente alimentados por su padre, Amílcar. Le faltó ese punto de osadía genial que siglo y medio después exhibiera Julio César al decidirse a pasar el Rubicón.

La indecisión es un estado de padecimiento mental en el que los sentimientos, las dudas y las razones están fuertemente confrontados entre sí. Y ello, que constituye una experiencia dolorosa cuando el conflicto se circunscribe a lo estrictamente personal, se convierte en tragedia social si la indecisión afecta a fuerzas sociales y políticas a quienes los acontecimientos que por otra parte ellos han protagonizado, les otorgan la capacidad de explotar un triunfo. En éste último caso, el de la indecisión ante la asunción de las consecuencias de la propia obra, son dos las razones que, a mi juicio, los protagonistas deben considerar para acabar con la parálisis y la frustración derivada de ella. La primera no es otra que la conciencia de los sufrimientos, esfuerzos, luchas y anhelos de aquellos y aquellas que desde distintas opciones y visiones han originado la situación presente. Y la otra consiste en tener en cuenta la causa común. Una causa que desde instancias plurales y varias no es otra que el acabar con un estado de cosas injusto e hiriente y, además, tomar el protagonismo en el diseño, aplicación y desarrollo de una realidad alternativa.

Pudiera ser que la supuesta indecisión no fuera tal y la situación de aparente inacción obedeciera a cálculos sobre las posibilidades de acceder en solitario a una parcela de representación en los escenarios y ámbitos del hasta ayer adversario. En tal caso no están de más las palabras de Cervantes por boca del más universal de sus personajes. Dice D. Quijote:

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia y el esfuerzo para ser mejores sn ser perfectos; y sobre todo la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia donde quiera que estén.

Las elecciones del pasado 25 de Mayo han visualizado un hipotético y posible escenario político y social tenido por casi imposible hasta ahora, la fuerte pérdida de votos del bipartidismo. Recordemos la subida de IU, la consecución de escaño por parte de Primavera Europea (Equo, Compromís, Chunta Aragonesista y otros) y la irrupción fulgurante de Podemos. Las alarmas se encendieron ya que la traslación de esos resultados a unas elecciones generales, dibujaba el declive del sistema político de la segunda Restauración  Borbónica, la Transición. Porque, además, aquellos resultados venían precedidos por una serie de movilizaciones sociales y manifestaciones políticas de carácter alternativo y novedoso. Por primera vez, las urnas empezaban a adecuarse a la calle. La lucha política y social de una parte de la izquierda institucional se vio dimensionada a otros ámbitos de actitud crítica y analítica ejercidos básicamente en la cotidianeidad social. El 15-M, las Mareas, la Plataforma contra los desahucios, las acciones de los perjudicados por los fraudes bancarios, las marchas y campamentos por la dignidad, los permanentes posicionamientos de las organizaciones ecologistas contra las políticas de agresión al medio ambiente y la atmósfera de crispación ciudadana ante tanta corrupción, tuvieron su corolario en la jornada del 22-M. Una ocasión memorable que no sólo demostró la capacidad de autoorganización de la ciudadanía sino que mostró su voluntad de  volver a hacerlo con mayor fuerza, organización y alcance logístico.

Desvincular lo anterior de los resultados electorales constituiría una gravísima equivocación que tiraría por la borda tantas luchas y tantos sacrificios personales y colectivos. El conjunto social que poco a poco se ha ido concretando como base de su constitución en contrapoder de la mayoría, no puede autoamputarse de uno de sus dos instrumentos de avance en la construcción de la alternativa: la lucha social y la política; Y ambas con la mayor unidad posible. Lo contrario sería suicida.

A los tres meses de aquellas elecciones sus resultados y sobre todo sus enseñanzas, parecen olvidados. Tanto por unos como por otros. La incesante lista de casos de una corrupción que es la esencia del sistema, las vísperas electorales con sus nervios y pérdida de capacidad analítica junto con la campaña contra Podemos en particular y contra los portadores de propuestas alternativas en general, están generando una atmósfera de olvido. Y peor que eso, la pérdida de referencias y memoria. Pero volvamos al 25 de Mayo.

El bipartidismo es muchísimo más que el ejercicio del poder institucional por el PP, el PSOE y los apoyos, cuando interesan, de las fuerzas conservadoras nacionalistas. El bipartidismo es, esencialmente, el mecanismo político a través del cual el Poder ejerce su hegemonía. Dentro del espacio constituido por los intereses de ese Poder, están permitidos los debates, las confrontaciones partidarias, las declaraciones acres de unos contra otros y las especulaciones permanentes sobre cuál de los dos pilares del sistema va a ganar las próximas elecciones. Todo está permitido menos un par de cosas. La una es el cuestionamiento de los fundamentos del sistema. Es el caso de la llamada política de Estado: OTAN, UE. Troika, Reformas laborales, fiscalidad regresiva, inacción contra una corrupción de la que se participa o, sin ir más lejos, la reforma del artículo 135 de la Constitución; y así un largo etc. La otra prohibición estriba en que no haya otra fuerza política que aparezca como tercer sujeto político en igualdad con los otros dos. Y muchísimo menos si ese tercero o cuarto aparecen como alternativa parcial o total al sistema. La jauría mediática será implacable. Todo vale.

Por eso constituye un error seguir planteando desde la izquierda alianzas estratégicas con uno de los componentes del bipartidismo, el PSOE; es pedir peras al olmo. Otra cosa son  las coyunturas tácticas inmediatas y en cuestiones locales o generales que no afecten al núcleo duro del sistema o expliciten las diferencias y pugnas  entre los miembros del bipartito y en las cuales, la elección de alcaldes por ejemplo, se debe participar para avanzar y ganar posiciones socales y políticas. Quiero decir que intentar construir una alternativa al sistema teniendo como socio a un integrante del bipartito, no sólo es un error sino un caso de miopía culpable.

Como dije anteriormente las movilizaciones y posteriores elecciones europeas demostraron que el bipartidismo podía ser derrotado. Podía, pero nada más, Se abría una brecha en el muro otrora inaccesible e inexpugnable. El problema para la Alternativa es entrar, sustituir y ejercer con la mayoría ciudadana el protagonismo en el cambio. El bipartidismo sigue estando fuerte, el Poder ya ha diseñado, con la abdicación de Juan Carlos, una nueva reedición del pacto constitucional que intente protagonizar los siguientes decenios de la  vida económica, social, política y cultural española.. El Gobierno goza de los apoyos del Poder y se beneficia también de la “entente” con la otra columna política del sistema en las ya comentadas “políticas de Estado”. Puede rehacerse. Sin embargo carece de tres soportes fundamentales: credibilidad, legitimidad de ejercicio y tiempo. Sin embargo éste último soporte puede recuperarlo en la medida en que nosotr@s lo dilapidemos y no sepamos explotar el factor sorpresa. No obstante alguien puede preguntar ¿A quién te refieres cuando dices “nosotr@s”?

Nosotr@s somos l@s que priorizamos la aplicación de los DDHH por encima de cualquier otra consideración económica, social o política. Y junto a esos derechos priorizamos también los del planeta Tierra. Nosotr@s somos l@s que nos consideramos hart@s y asquead@s de tanta corrupción y de tanta injusticia social. Nosotr@s somos quienes estamos en permanente actitud de sumar fuerzas, aunar proyectos, coordinar luchas y sobre todo, nosotr@s somos l@s que trabajamos para que la mayoría social se erija en contrapoder democrático. Y si alguien demanda una visualización de siglas y nombres, nosotr@s somos, por una parte, los que dialogamos sobre el ¿Qué hacer? en Córdoba los días 7 y 8 de Marzo de este año: ATTAC, Equo Frente Cívico, IU, Podemos y Stop Deshaucios. Particularmente también considero de nostotr@s a las otras organizaciones, colectivos, plataformas y fuerzas sociales o políticas que, teniendo una ejecutoria de lucha, decidan dar el paso para constituirse en referente colectivo de la Alternativa. Y entre ellas, de manera destacada, a las que me he referido más arriba como confluyentes en el 22-M.

El Poder y su manifestación política, el bipartidismo, tienen un discurso con el que golpean una y otra vez a la opinión pública: Europa, la crisis, los mercados, la recuperación y el empleo, la primacía de lo privado sobre lo público, el “orden democrático”, etc. Bien es verdad que su discurso más rotundo lo constituyen los hechos consumados. Y si hay alguna distonía entre ellos, no es otra que el silencio sobre las corrupciones propias y la denuncia de las del otro u otros integrantes del sistema.

La historia nos enseña que en las confrontaciones sociales y políticas con voluntad de dirimir y superar una situación, la confrontación es total, a todos los niveles. Y si el adversario tiene un discurso, nosotr@s debemos oponerle otro. Si el adversario se refugia en las “leyes indiscutibles de la economía”, nosotr@s debemos ofrecer otra alternativa económica que palie y acabe con los destrozos de la economía oficial. Si ellos se refugian en los resultados electorales, nosotr@s debemos aglutinar a la mayoría social para que ella dirima el conflicto. Todo ello, claro está, si nosotr@s al sentirnos integrantes de esa mayoría queremos verla constituida en contrapoder.

Es urgente que nosotr@s nos sintamos ligados por algo más que las coincidencias en calles, concentraciones, protestas y acciones varias. Todo ese mundo, plural, vario y a veces disperso que somos, no puede seguir apareciendo como el catalizador del inconformismo y la acción cívica subsiguiente. Seguramente nos ganaremos simpatías, apoyos morales y complicidades. Pero se trata de superar eso transformándolo en adhesiones comprometidas con una propuesta que oponer al discurso oficial.

Creo que ha llegado el momento de que esa fuerza a la que he denominado nosotr@s se reconozca y la reconozcan por algo más que la unión de los disconformes. Nos falta una propuesta que, a mi juicio, se compone de tres partes: programa, discurso y lenguaje didáctico. Sé, porque es evidente que cada organización de todas las que nos vemos en las movilizaciones tiene propuestas, programas y discurso. La cuestión estriba en que cada uno de ellos se subsuma en uno común que sea la identificación del nostr@s más allá de la protesta. Un programa común que para nada suprima, margine u olvide al de cada uno. Un programa, mínimo común que la opinión pública comience a reconocer como la contrapropuesta capaz de aglutinar a la mayoría. Imaginemos que cada organización es capaz de compartir con las demás una partitura, una melodía. Esa partitura sonará, única, aunque interpretada por cada instrumento. Unidad y pluralidad.

Conozco muchas de nuestras propuestas y he llegado a la conclusión de que sería muy fácil elaborar 10, 15 o 20 puntos comunes que abordando las necesidades perentorias de la mayoría, concitase en torno a ellos las adhesiones e incorporaciones para construir una identidad que oponer al discurso oficial. Propuestas de aplicación inmediata, posible, generadoras de la necesidad evidente de otros pasos y otras medidas en el proceso de ir construyendo la Alternativa. Cada fuerza o colectivo podría exponer o defender sus propuestas pero priorizando la propuesta que constituye la identidad compartida. Se trata, en definitiva, de tener claro que un programa es mucho más que un listado de deseos.

En situaciones como ésta la importancia del programa común no puede hacer olvidar la necesidad de un discurso también común. Un discurso que para que sea fácilmente compartido debe ceñirse a las cuestiones éticas y morales que están pidiendo solución. El discurso de la ejemplaridad, la persecución implacable de la corrupción y de las prácticas atentatorias contra el erario público y las nuevas formas de hacer política forman parte de un discurso y de unas medidas que deben conformar el conjunto de valores de la mayoría, tanto en el poder como en la oposición. Y digo poder porque en mi universo mental no cabe la demanda de votos o apoyos para que alguien gire a la izquierda o a los cambios sociales; esa época por suerte ya acabó. Ahora se trata del poder para ejercerlo con la mayoría.

Y queda una última cuestión que no por ello es la menos importante. Muchas veces el lenguaje de consignas, quejas y agravios hace perder, por su agresividad y formulación esquemática, el interés, la curiosidad o la comprensión. La comunicación es extraordinariamente importante. Se trata de persuadir, convencer, explicar y hacer lo aparentemente difícil, cercano, accesible, compartido. Esta fase de la lucha debe significarse por la preeminencia de las razones que conduzcan a que la mayoría se constituya como tal.

¿Significa todo lo anterior que estoy proponiendo una candidatura electoral única? En el momento en que escribo estas líneas no lo veo probable. Otra cosa son los deseos y las esperanzas. Sin embargo, la ausencia, por ahora, de esa fase de conjunción electoral, no es óbice para la defensa común del discurso común en momentos puntuales, el que haya varias candidaturas; cada una de ellas puede presentarse como garantía de que el programa se va a aplicar  (además de los puntos específicos de cada uno) y de que se seguirá trabajando por la unidad a mayores niveles. Pudiera ser que ante la inmediatez de unas próximas elecciones parte del nosotr@s se organice entre sí y con amplia participación ciudadana con el objetivo de acceder a las instituciones para demostrar que hay otras formas de hacer política. Bienvenidas sean esas experiencias inmediatas. Sin embargo no conviene olvidar, para el futuro, la meta de conseguir una fuerza social cohesionada sin detrimento de su pluralidad.

A esa tarea debemos dedicar todos nuestros esfuerzos; la ocasión es propicia. La lucha debe continuar y así desembocar en otro 22-M,  también pacífico, con otros objetivos y otra estrategia que conduzca al cambio radical: social, político y de valores.


L@s que no participaremos en procesos electorales, por decisión firme, seguiremos trabajando por esa unidad y las formas en que social y políticamente  se manifieste. Desde esa opción hacemos un llamamiento para que lo que han representado el 22 de Marzo y el 25 de Mayo no sea flor de un día y pase a ser un dato más en la larga lista de las ocasiones perdidas.


Julio Anguita.-

miércoles, 27 de agosto de 2014

El golpe de Estado democrático del PP



La medida estrella que este verano han ido madurando los estrategas del partido del gobierno se llama cambio unilateral del sistema de elección a alcalde, la reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral para que en los ayuntamientos gobierne la lista más votada. Su regeneración democrática, que Ernesto Elkaizer, en funciones de tertuliano, tilda de degeneración democrática, consiste en la elección directa de alcalde y que éste sea simplemente el más votado de la población, y tienen el cinismo de apostillar que esa medida va a ser aplaudida por la ciudadanía.

Solo a un lerdo se le escapa que esta estrategia de trilero político que el PP va a imponer en solitario, tras haber lanzado sus globos sonda y no haber seducido al PSOE, no tiene otra meta que conservar el poder municipal del partido del gobierno que peligra tras los resultados de las últimas europeas y las encuestas del CIS con la irrupción de Podemos en la arena política. Con la extrapolación de los últimos resultados electorales al ámbito municipal, el partido de Mariano Rajoy perdería buena parte de las alcaldías que actualmente detentan.

A través de subterfugios democráticos—porque el PP sigue teniendo una mayoría suficiente en el parlamento, fruto del desencanto, que le permite esta maniobra y muchas otras, claramente antidemocráticas, leyes lesivas que torpedean las bases de nuestro sistema democrático basado en los acuerdos y en las mayorías en torno a programas mínimos—se iría al garete uno de los fundamentos: el sistema parlamentario que rige en los ayuntamientos y permite elegir a los alcaldes y es el mismo que se aplica en el ámbito autonómico y estatal. Legislandoad hoc, el partido de la derecha, que no tiene a nadie con quien pactar como no sea con el PSOE—y esa sería la inmolación del partido fundado por Pablo Iglesias—, pretende una reforma de las leyes electorales municipales que nadie nos asegura no extiendan al plano autonómico y estatal para seguir gobernando para ellos y sus intereses.

Ya sabemos la escasa vocación de servicio que tiene el PP hacia la ciudadanía, un partido que gobierna, incluso, en fraude flagrante con sus propios electores por el incumplimiento sistemático del programa político por el que fue elegido, el contrato, y que lo que los partidos, salvo excepciones,  lo que pretenden es la perpetuación en el poder y su sumisión a los poderes fácticos que los alimentan y para los que trabajan. Con tan burda medida de cambio de las leyes del juego a mitad del partido, a muy pocos meses de la próxima contienda electoral, Mariano Rajoy quiere evitar perder, entre otras, el ayuntamiento de la capital de España que simbolizaría su fracaso y su derrota. Laregeneración democrática del partido que más casos de corrupción alberga en su seno puede llevarnos al absurdo de que una derecha minoritaria gobierne consistorios mayoritariamente de izquierdas; a que, con un 34% de votos, el PP gobierne sobre un 66% de votantes que han optado por formaciones en las antípodas de su ideología conservadora.

Puestos a cambiarlo todo a su conveniencia, imagino que el PP eliminará también los plenos municipales,  ya que estos harán inviable el gobierno de los alcaldes electos bloqueando todas sus iniciativas, entre ellas los presupuestos, y eliminados los plenos podrán extrapolar su democrático sistema al conjunto del estado eliminando las funciones del parlamento nacional por la misma regla de tres.

Con el actual rodillo parlamentario en sus manos el partido en el poder sigue arrasando con los principios democráticos de este país que han sido válidos hasta que han sentido peligrar estos politicastros indignos las sillas bajo sus culos. Habrá que pararles los pies con todos nuestros medios, en las instituciones y en la calle, porque el PP, como bien dice Ernesto Elkaizer, lleva mucho tiempo degenerando la política y su última iniciativa es un golpe de estado democrático contra la democracia.


José Luis Muñoz. Socialismo 21

martes, 19 de agosto de 2014

EE UU lleva décadas preparándose para el fin de la sociedad

Borja Ventura | Yorokobu | 17/08/2014
Desde la Guerra Fría hasta hoy varios proyectos de investigación con financiación militar han buscado estudiar posibles alteraciones del orden social para poder cortarlas de raíz. Y nosotros aquí planteando el fin del bipartidismo…
¿Recuerdas ese capítulo de Los Simpson en el que la Tierra iba a estallar y el Gobierno de EE UU tenía un plan secreto de evacuación? Sí, ese en el que había dos cohetes, uno para los cerebros más privilegiados del planeta y otro para los peores artistas, este último directo hacia el Sol. La ficción siempre ha recreado, incluso con cierta sorna, que EE UU tiene planes para todo. Incluso para el fin del mundo.
En las películas aparece siempre ese fichero con un cuño de ‘Top Secret’ y un montón de folios clasificados en su interior. O ese sobre con instrucciones que lleva un sello de lacre y se autodestruye al poco rato. Pero la verdad es menos glamurosa que las películas de espías. Quizá haya protocolos de evacuación del planeta (vete tú a saber dónde, porque no hay mucho allá afuera donde elegir), o planes secretos en caso de plaga mundial o invasión extraterrestre. Lo que sí es seguro es que hay planes para un hipotético colapso de la civilización, pero son cualquier cosa menos discretos.
El fiasco del ‘Proyecto Camelot’
El Gobierno de EE UU empezó a interesarse por el colapso de la vida social tal y como la conocemos en la época de mayor riesgo militar que ha conocido nuestra era: la Guerra Fría. En la década de los 60 lanzó un proyecto de investigación con financiación del Departamento de Defensa orientada a estudiar, seguir, tipificar y analizar los movimientos disruptivos en la sociedad. Era la época del Ché Guevara, de Fidel Castro y de Latinoamérica como un tablero de ajedrez global con dictadores jaleados por la CIA para evitar que la URSS ganara influencia en la zona a través de gobiernos de izquierdas.
Entonces se fijaron en cinco países y en uno especialmente, que iban a usar como conejillo de indias: el Chile del conservador Eduardo Frei, elegido en 1964. El plan consistía en financiar las investigaciones de destacados académicos sociales en Latinoamérica que harían el papel de una especie de espías para EE UU sin saberlo: se les pagaba para investigar en qué condiciones y de qué manera podían producirse movimientos sociales que amenazaran el statu quo político, pero desconocían que el origen del dinero era militar y estadounidense, y tampoco sabían que los resultados de sus investigaciones serían materia reservada para la contrainsurgencia.
El experimento saltó por los aires cuando se enteraron y las consecuencias fueron temporalmente demoledoras: los investigadores latinos empezaron a mirar con desconfianza las becas y financiaciones norteamericanas, el proyecto acabó siendo repudiado… Y a Frei le sucedió en el poder Salvador Allende. El resto -cómo todo volvió por la senda que EE UU quería años después- es historia.
Tres décadas después se inició un proyecto de similares características, aunque algo más blanqueado: se trataba de un grupo de trabajo orientado a la inestabilidad políticaconocido por sus siglas PITF. Recabó información de los servicios de inteligencia desde mediados de los 50 y comenzó a elaborar investigaciones y estudios a mediados de los 90, describiendo cinco posibles escenarios de colapso -revoluciones, guerras étnicas, cambios de régimen contrarios a los intereses de EE UU, genocidios y crímenes de Estado-.
En sus inicios fue un proyecto más o menos abierto, con un enorme set de datos que acabó diciéndose que se había alterado y dañado y pasó a clasificarse, al menos en parte. Aquí se puede acceder a algunos de sus sets de datos públicos (previa inscripción).
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Un escenario incierto
Todo lo anterior encuentra explicación en varios principios. Primero, que EE UU es el dominador del tablero de juego mundial, y todo líder quiere conservar su dominio y vigila las posibles amenazas. Segundo, que en un contexto de permanente escalada bélica con confrontación no directa, como fue la Guerra Fría con la URSS, la información y la influencia eran las armas, y la propaganda y el espionaje, las pistolas. Tercero, el terrible precedente que condujo a la Guerra Fría: cómo la devastación alemana en la Primera Guerra Mundial propició que un líder mesiánico y populista pudiera transformar un país hundido en una temible maquinaria de guerra que a punto estuvo de conseguir la aniquilación aliada en Europa.
Esa amenaza, la de un movimiento antisocial, es la más temida por quien ha instaurado el sistema de vida del mundo actual.
En estas décadas han cambiado muchas cosas. Por ejemplo, una crisis económica sin precedentes desde el hundimiento del 29 ha recorrido el primer mundo y ha hecho que en algunos rincones surjan voces alternativas, diferentes, casi siempre populistas, y siempre preocupantes para el ‘establishment’: desde el Tea Party hasta Podemos, pasando por los ultras en varios países europeos o los antipolíticos como Beppe Grillo. Además, si en la Guerra Fría existieron los No-Alineados, ahora un grupo de países con enorme (e inestable) crecimiento económico y aún mayor peso demográfico se abren entre los resquicios del dominio estadounidense: Brasil, India o la propia China. Malos hay, como siempre: ayer Afganistán o Irak, hoy Siria o Corea del Norte, pero no son ni la Alemania nazi ni la URSS. Ahora los malos son más difíciles de controlar.
Los enemigos ahora están, para EE UU, en la convulsión social. Turquía, Ucrania, la Primavera Árabe o los movimientos antisistema son buenos ejemplos de lo que más miedo da al sistema.
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Minerva: estudiar para controlar
Así nació el Proyecto Minerva, que debe su nombre a la diosa griega de la sabiduría y la guerra, en una muy gráfica descripción de lo que es: una nueva iniciativa militar para estudiar desde las ciencias sociales qué tipo de movimientos pueden desestabilizar a la sociedad en el clima de convulsión actual para, llegado el caso, poder predecir o controlar estallidos violentos. Minervas hay muchas (desde un proyecto académicotambién estadounidense hasta una iniciativa andaluza), pero la del cuento de espías es solo una: esta.
Lo describen como un organismo de investigación cuyo foco se centra en cinco núcleos, como aquel Proyecto Camelot, solo que distintos: Irak, China, el terrorismo, el Islam y otros «eventos diversos». Para este año, cuyo encuentro tendrá lugar en septiembre, losobjetivos de investigación eran concretos. Uno, propagación de ideas y movimientos por el cambio; dos, modelos de resiliencia social y cambio; tres, teorías del poder; y cuatro, términos emergentes respecto a conflicto y seguridad.
Dicho así suena muy abstracto, pero el año pasado las líneas de investigación trazadasse concretaron en todo esto. Por destacar algunos trabajos elaborados, el foco está puesto en China y Asia (por algo Obama cambió la línea militar hacia Asia), así como en temáticas relativas a energía, el cambio climático y a los efectos de ambas cosas en el descontento social.
Algunos títulos de las investigaciones desarrolladas son tan elocuentes como La evolución de la revoluciónGlobalización oscura y formas emergentes de guerra oDesterrando amenazas complejas: los efectos de la asimetría, interdependencia y multipolaridad en la estrategia internacional. Da miedo echar un vistazo a un listado que bien podría ser una guía para adivinar guerras futuras.
Las críticas no se han hecho esperar: los investigadores sociales desconfían de que se apliquen métodos científicos bajo mando militar, porque sospechan que los fines de dichos estudios no serán pacíficos. Así lo expresaba por carta en 2008 el presidente de la Asociación de Antroplogía de EE UU, mostrando su rechazo a la iniciativa. Otros, ya en 2001 y en vista de los anteriores proyectos, ya planteaban en foros científicos si es legítimo y posible usar la investigación científica para predecir convulsiones sociales con fines militares. El título del artículo de Nature, ‘La bola de cristal del caos‘, era bastante elocuente.
El debate científico no acaba ahí, porque no parece una locura hablar de energía o clima como motivo de convulsión social, a la luz de diversos informes que se han ido filtrando y que apuntan hacia una posible situación no muy lejana en la que los cimientos de la sociedad se vinieran abajo.
El primero fue un informe de la ONU, centrado en el cambio climático, que alertaba de un inminente colapso de la civilización si no se solucionan las necesidades más básicas de la sociedad. Se trata de satisfacer demandas que hasta ahora han estado más o menos aseguradas en el primer mundo, pero cuya carestía podría, según los expertos, prender la mecha.
El caso más evidente parece el del agua potable. Hay voces que ya abogan por considerar un recurso imprescindible para la vida y menos numeroso de lo que se cree como una ‘commodity’. La carestía de agua puede suponer, según algunos, el motivo de guerras inminentes, como hasta ahora la gestión de recursos petrolíferos ha supuesto en Oriente o el nuevo colonialismo chino en África para controlar recursos naturales y explotaciones mineras.



También se centraba en esta idea una investigación publicada hace un par de años en Nature sobre que el mundo se acerca a un punto de no retorno en materia ambiental, que puede tener repercusiones en la gestión de las materias primas y, por tanto, en la estructura social de la humanidad como civilización. No son pocos los científicos que abogan por la teoría de que hay extinciones masivas cíclicas en el planeta, y que la próxima puede estar causada por nosotros mismos.
Hay mucha literatura científica con tintes apocalípticos, vinculando un supuestocolapso social o político a causas ambientales. Alguna real, y otra discutida, como un supuesto informe sufragado por una entidad de la NASA en la que se incidía en que la humanidad estaba condenada a corto plazo, algo que la propia NASA quiso matizar marcando distancias.
¿Qué sentido tiene todo esto?
El caso paradigmático del temor de EE UU ha sido durante años Al Qaeda: no era una guerra contra un país, ni contra una religión, sino «contra el terror». Al Qaeda no pertenece a un país, sino que es trasnacional; no responde a una religión, sino a una visión ultra dentro de un determinado culto; no se organiza con una jerarquía estable, con grandes bastiones o territorios que se pueden bloquear o atacar, sino que son ellos quienes atacan usando las propias redes del sistema, desde líneas de tren hasta aviones. La amenaza no es un país, sino un enemigo descentralizado y deslocalizado.
Incluso en esa situación de miedo EE UU sigue dominando, quizá incluso con más comodidad, operando en la sombra y espiando incluso a los aliados, hasta que su propia contrainsurgencia les traiciona, como pasó con Edward Snowden o Julian Assange. Pero también hay ‘peros’.
Ahora hay un gigante con pies de barro que le hace de acreedor y contrapeso en influencia, que es la -de momento- discreta China. Lo que antes fue Latinoamérica para EE UU ahora lo era medio mundo islámico: una suma de países con caudillos a los mandos, muchas veces apoyados indirectamente por EE UU, que completaba su control de la zona con su bastión militar en Israel y con el aliado económico saudí. Pero igual que los dictadores latinoamericanos cayeron, una oleada de inestabilidad sacudió el mundo árabe: la heterogenea Primavera Árabe visibilizó el poder de determinados movimientos civiles cuando triunfaron, o abrieron cruentas guerras en las que los islamistas han acabado reforzando posiciones cuando fracasaron. Y de nuevo, como pasó en Chile entonces, en Egipto, donde fue más icónica la revolución, el líder surgido de la reacción social acabó siendo depuesto nuevamente por un heredero del régimen anterior.
El poder de EE UU, por tanto, sigue existiendo, pero con un enemigo que ya no es tangible. Ya no hay imperios nazis, ni comunistas. Hay corrientes ciudadanas de descontento que pueden ser pacíficas, como el 15M, políticas, como los movimientos euroescépticos o el Tea Party, o en ocasiones religiosos, como los del mundo árabe. Y la respuesta de EE UU ha sido volver al punto de origen: investigación social para prevenir e intentar ganar las guerras del mañana.
 Foto: Wikimedia Commons